España volvió a reclamar a la Argentina una compensación consensuada por la expropiación del 51% de las acciones que Repsol tenía en YPF, y de la que todavía no percibió resarcimiento alguno. Así lo expresó el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, quien ayer reiteró que «la mejor solución para ambos países debe ser negociada». Además, el funcionario mostró su apoyo a Repsol al afirmar que el Gobierno estará detrás de las empresas para hacer lo que consideren conveniente. Así lo consignó El Cronista.
García-Margallo hizo estas declaraciones durante su intervención en la inauguración del Foro España Internacional que organiza Nueva Economía Fórum en Madrid. Pero también un día después de que se conociera que el juez estadounidense Thomas Griesa denegó el pedido argentino para que desestimara una demanda de la compañía española. En la demanda colectiva, presentada en mayo de 2012 ante la Justicia de Nueva York, Repsol acusa a la Argentina de violar acuerdos de los accionistas de la compañía petrolera ante la SEC (Securities and Exchange Commission), que regula el mercado de capitales de EE.UU.
En ese escenario, el canciller explicó, en el coloquio posterior a su intervención, que el Gobierno español no puede sustituir decisiones que deben tomarse en el seno de una empresa y dijo que será ésta la que decida si quiere insistir en el camino negociador, esperar a mejores tiempos o ir por la vía judicial . El Gobierno está para apoyar no para suplir a las empresas , aseguró. No obstante, García-Margallo negó ayer que la administración de Mariano Rajoy haya tirado la toalla en cuanto a la exigencia de una compensación adecuada. El Gobierno español nunca ha tirado la toalla, nunca ha dejado de dar la cara por los intereses de las empresas españolas en general y por esta empresa en particular , aseguró el ministro, después de que se le preguntara si el Ejecutivo había optado por abandonar la vía diplomática para encontrar una solución al caso.
Sin embargo, las relaciones entre ambos países sigue fría. El jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, pasó el fin de semana por Buenos Aires directamente desde San Petersburgo, donde se llevó a cabo la cumbre del G-20. En ninguna de las oportunidades se reunió con la presidenta Cristina Fernández.
