El gobierno de Tierra del Fuego le compró a la firma G-Tek una planta piloto de carácter experimental para producir biodiesel con el objetivo inicial de abastecer del biocarburante a los vehículos oficiales de la provincia. La decisión fue confirmada a través del Decreto 900/13, firmado tanto por la gobernadora Fabiana Ríos como por el ministro de Gobierno, Guillermo Aramburu.
Por la planta, que se instalará en Río Grande y quedará a cargo de la Secretaría de Energía e Hidrocarburos, se pagarán casi $ 300.000. Dicha inversión se financiará con los fondos de afectación específica provenientes de la cuenta corriente 1.710.682/7 del Banco de Tierra del Fuego, denominada “Ley Provincial 211”.
La isla viene evaluando con seriedad la posibilidad de producir combustibles verdes desde hace aproximadamente dos años. De hecho, en mayo de 2011 la Coordinación Provincial de Energías Renovables destacó la importancia de adentrarse en la elaboración de biodiesel a fin de sustituir o complementar el gasoil tradicional, proponiendo para ello la realización de un innovador proyecto: “instalar una planta piloto de carácter experimental de producción del mencionado combustible para utilizar su producción en vehículos oficiales”, según consta en una nota elevada por dicha entidad.
La Secretaría de Hidrocarburos –que en septiembre de 2011 suscribió un convenio de colaboración relativo al tema con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI)– autorizó la propuesta y aprobó un primer pliego licitatorio. Cuatro empresas respondieron positivamente a la invitación: Greenwave, Bioenergy, Abatec y G-Tek. No obstante, un error en la confección del pliego de bases y condiciones dejó sin efecto el llamado a concurso.
Finalmente, con la debida intervención de una auditoría interna, dependiente del Ministerio de Economía, del Tribunal de Cuentas y de la Secretaría Legal y Técnica de la Gobernación, el gobierno fueguino resolvió adquirir la planta de G-Tek por un monto total de $ 298.000.