El metal retrocedió impulsado por la postura restrictiva de la Reserva Federal y el alza del crudo derivado del conflicto en Oriente Medio.
El precio del oro al contado registró una baja del 0,1% este lunes 31 de agosto, cotizando a US$ 4.448,19 por onza a las 10:30 GMT y tocando su nivel más bajo desde el 19 de agosto. En paralelo, los futuros en Estados Unidos para entrega en diciembre cayeron un 0,7%, ubicándose en US$ 4.498,90 por onza. La tendencia bajista dio continuidad a la jornada del viernes anterior, cuando el metal cayó más de un 3% en su mayor retroceso diario desde el 10 de junio.
El ajuste respondió a las declaraciones del presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, durante el simposio de Jackson Hole, donde señaló la posibilidad de endurecer la política monetaria si la inflación estadounidense no converge hacia la meta del 2%. Tras la intervención del funcionario, la probabilidad contemplada por el mercado sobre un incremento en los tipos de interés para la reunión de septiembre ascendió al 60%, frente al rango previo del 30%-36%. Ricardo Evangelista, analista sénior de ActivTrades, vinculó la presión sobre el activo con el alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y con la reactivación de tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán en el golfo Pérsico, factor que alimenta expectativas inflacionarias globales.
A pesar de la corrección de la fecha, el oro se encaminó a cerrar su mayor avance mensual desde enero. Para retomar niveles superiores a los US$ 4.600 por onza, los análisis del sector condicionan la dinámica a una desaceleración en los indicadores laborales norteamericanos y a una moderación del conflicto bélico. En el resto del mercado de metales preciosos, la plata al contado avanzó un 1% hasta los US$ 67 por onza —con un alza acumulada superior al 16% en el mes—, el platino cedió un 1% para situarse en US$ 1.802,45 por onza y el paladio cayó un 1,8%, cotizando a US$ 1.394,85.


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