Las autoridades mineras de Argentina, Chile, Bolivia y Perú firmaron una declaración conjunta en Santiago de Chile para promover el desarrollo sostenible, la cooperación técnica y la inversión en minerales estratégicos.
El acuerdo busca posicionar al Cono Sur como un proveedor estable de materias primas frente a la demanda global vinculada con la descarbonización, la electromovilidad y la inteligencia artificial.
La iniciativa multilateral toma como referencia antecedentes bilaterales como el Tratado de Integración y Complementación Minera entre Argentina y Chile y el Memorando de Entendimiento suscrito entre Chile y Perú en 2025. Según proyecciones del biministro de Economía y Minería chileno, Daniel Mas, la demanda de minerales críticos aumentará entre un 400 % y un 600 % durante la próxima década. En el caso del cobre, la región apunta a concentrar más de la mitad de la producción mundial, respaldada por la extensión útil de proyectos estimada entre 50 y 70 años.
En el mercado argentino, la aceleración de inversiones incluye propuestas por 39.000 millones de dólares bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), junto con financiamientos recientes como los 240 millones de dólares obtenidos por McEwen Copper para el proyecto Los Azules y los 15 millones de dólares de Rio Tinto en Mogotes Metals para el proyecto Filo Sur. Asimismo, el relevamiento nacional de uranio registra 33.650 toneladas distribuidas en siete proyectos.
Por su parte, los representantes de Bolivia y Perú enfatizaron la orientación de los recursos hacia la agregación de valor local y el cierre de brechas socioeconómicas. En el plano operativo, Chile busca consolidar la exportación de bienes y servicios tecnológicos hacia los países vecinos —flujo que sextuplica sus exportaciones directas de minerales a la zona—, mientras que el bloque conjunto gestionará asistencia técnica y financiera ante organismos multilaterales para proyectos de innovación e infraestructura regional.


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