Las recientes políticas del gobierno de Donald Trump, incluyendo la eliminación de créditos fiscales para energías limpias, podrían afectar significativamente las exportaciones de litio de Chile a Estados Unidos, impactando en la demanda y en las cadenas de suministro globales del metal estratégico.
Además del impacto del cobre, las políticas del expresidente Donald Trump podrían afectar las exportaciones de litio de Chile a Estados Unidos. Esto se debe a la reciente promulgación de lo que el presidente denomina su “gran y hermosa ley” el 4 de julio, que elimina o reduce gradualmente los créditos fiscales para la energía limpia, uno de los segmentos con mayor demanda del litio, conocido como el “metal blanco”.
La ley mantiene ciertos aspectos favorables para inversionistas chilenos con intereses en EE.UU., como el impuesto corporativo del 21%, pero la supresión de los créditos fiscales para iniciativas de energía verde podría perturbar el comercio bilateral. Esto afectaría especialmente a proyectos relacionados con vehículos eléctricos fabricados con minerales extraídos en Estados Unidos o en países con tratados de libre comercio, como Chile, explicó BNamericas.
Reducción de incentivos y su impacto en la demanda
La revocación de exenciones fiscales a energías renovables, implementada por la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) del gobierno de Joe Biden, reduce a la mitad los créditos fiscales, lo que representa unos US$ 500.000 millones menos en apoyo federal para proyectos de energía limpia en los próximos 10 años, según Tax Foundation.
Estos cambios, que coinciden con las políticas de Trump de incrementar la producción nacional de combustibles fósiles y reducir el apoyo a acciones climáticas, podrían afectar de manera significativa las industrias de electromovilidad, energía eólica y solar, así como las cadenas de suministro de litio.
Demanda global de litio y cadenas de suministro
La Agencia Internacional de Energía (AIE) reportó que la demanda mundial de litio creció casi un 30% en 2023, impulsada principalmente por aplicaciones energéticas como vehículos eléctricos, almacenamiento en baterías y energías renovables. En particular, el sector de baterías representó el 85% del crecimiento en la demanda de litio.
Aunque EE.UU. solo representó el 4,1% de las exportaciones chilenas de litio en 2024, su participación aumentó respecto al 2,7% en 2023, siendo uno de los principales destinos. Además, aproximadamente el 50% del litio importado por EE.UU. provino de Chile, situando a Chile como un actor clave en la cadena de suministro global.
Implications estratégicas y posibles escenarios
El principal beneficiado de los cambios sería China, que domina el mercado global de minerales críticos y podría aprovechar la reducción de incentivos en EE.UU. para incrementar su participación. La eliminación de créditos para vehículos eléctricos frenaría la demanda, dificultando que los fabricantes de automóviles firmen acuerdos de compra a largo plazo y atrayendo menos inversiones a proyectos mineros en Chile y otros países latinoamericanos.
Algunos analistas consideran que, ante estas políticas, Trump podría negociar acuerdos especiales con países latinoamericanos como Chile y Argentina, sus principales proveedores de litio, incluso sin tratados de libre comercio formales, en busca de asegurar el suministro estratégico.
Un ejemplo de ello es la hoja de ruta elaborada el año pasado por Chile y EE.UU., que proponía que productos de valor agregado con litio chileno podrían acceder a beneficios del IRA, promoviendo mayor colaboración en minerales críticos y energía limpia. Queda por ver qué decisiones tomará la administración estadounidense en el próximo año y cómo afectarán las relaciones bilaterales y el mercado global del litio.


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