Minería peruana alcanza hito histórico: la participación femenina supera el 10%, pero aún resta cerrar la brecha regional

Con la incorporación de 1,000 trabajadoras en el último año, el sector suma más de 23,000 mujeres en empleo directo. Pese al avance, el país registra la mitad de la representación femenina que líderes como Chile o Australia.

La industria minera en el Perú alcanzó un punto de inflexión en 2024 al registrar, por primera vez, un 10.1% de participación femenina en su fuerza laboral directa. El dato fue revelado durante el foro “Talento femenino y competitividad minera”, celebrado en el marco de proEXPLO 2026, donde se destacó que actualmente más de 23,000 mujeres forman parte del sector.

Este crecimiento ha sido sostenido en el tiempo. La viceministra de Minas, Mayra Figueroa, subrayó que el aumento del empleo general en la industria —que pasó de 185,000 a 220,000 puestos en los últimos cuatro años— permitió que la presencia de mujeres gane terreno, alcanzando los niveles actuales. No obstante, el panorama internacional muestra que Perú todavía tiene un largo camino por recorrer para igualar a las potencias mineras globales:

Retos en la retención y el liderazgo

Si bien la incorporación de 1,000 nuevas trabajadoras en el último año es un signo positivo, el sector enfrenta desafíos críticos en la retención del talento. Según Sofía Trece, directora general del Servicio Nacional del Empleo del MTPE, la rotación de mujeres durante el primer año puede ser hasta cuatro veces mayor que la de los hombres, influenciada por factores como la maternidad y las condiciones de adaptabilidad en los entornos laborales.

Para contrarrestar esta tendencia, programas como «Integración Minera» y «Mujeres Mágicas» ya han capacitado a más de 900 lideresas en 12 regiones del país, incluyendo zonas clave como Arequipa, Cajamarca, Áncash y Moquegua. El objetivo es fortalecer el liderazgo femenino y asegurar que las nuevas incorporaciones, mayoritariamente en puestos técnicos, encuentren un camino de desarrollo profesional a largo plazo.

La diversidad como motor de eficiencia

Expertos que participaron en el foro coincidieron en que la inclusión no debe ser vista simplemente como una cuota, sino como una estrategia de gestión integral. Aristides Vara, investigador de la Universidad San Martín de Porres, sostuvo que la diversidad mejora el clima organizacional y reduce costos operativos vinculados al ausentismo y los accidentes.

El desafío para la minería peruana en los próximos años radica en transformar la cultura organizacional, mejorar la infraestructura y fortalecer el liderazgo inclusivo para convertir la equidad de género en una ventaja competitiva sostenible en el mercado global.

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