El comisario europeo de Asociaciones Internacionales, Jozef Sikela, anunció una estrategia para financiar el procesamiento local de tierras raras, litio y níquel en el país sudamericano. La iniciativa prevé acuerdos de compra a largo plazo y transferencia tecnológica para avanzar en la industrialización de recursos estratégicos.
La Unión Europea (UE) busca consolidar a Brasil como un socio estratégico en el suministro de minerales críticos para diversificar sus cadenas globales de abastecimiento y reducir su dependencia de China en materiales esenciales para la transición energética y las tecnologías avanzadas. La propuesta europea apunta a fomentar inversiones sostenibles que promuevan el procesamiento local y la generación de valor agregado dentro del territorio brasileño, en sintonía con el objetivo de ese país de exportar productos procesados en lugar de materias primas.
El anuncio se formalizó durante una visita de Sikela al centro de investigación y procesamiento de tierras raras de la minera australiana Viridis Mining and Minerals, ubicado en Poços de Caldas, estado de Minas Gerais. Este proyecto forma parte de las iniciativas priorizadas para acelerar la colaboración bilateral en el desarrollo de tierras raras, insumos utilizados en vehículos eléctricos, energías renovables y sistemas de defensa. La estrategia de cooperación contempla, además de los contratos de compra, la transferencia de conocimientos y el fortalecimiento de capacidades industriales.
El proyecto piloto de Viridis en Minas Gerais, inaugurado este año, cuenta con capacidad para procesar 100 kilogramos de mineral por hora y producir carbonato mixto de tierras raras (MREC), un componente clave para la fabricación de imanes permanentes y tecnologías limpias. La compañía prevé invertir aproximadamente US$ 360 millones en una planta comercial con capacidad para producir hasta 15.000 toneladas anuales de MREC a partir de 2028, aprovechando concesiones mineras que abarcan más de 228 kilómetros cuadrados en la región.
El director ejecutivo de Viridis, Rafael Moreno, indicó que las conversaciones con socios europeos se encuentran en una etapa avanzada y que los acuerdos comerciales podrían concretarse en las próximas semanas. Como parte de este avance, la minera firmó recientemente una carta de intención no vinculante con la empresa química belga Solvay para el suministro de tierras raras procesadas, un acuerdo que contempla la posibilidad de evolucionar hacia una asociación tecnológica más amplia.
Además de las tierras raras, la Unión Europea identificó oportunidades de colaboración con Brasil en otros minerales estratégicos como el litio y el níquel, considerados fundamentales para la fabricación de baterías y sistemas de almacenamiento energético. La aproximación entre el bloque europeo y Brasil se desarrolla en un contexto de intensa competencia internacional por asegurar el acceso a estos recursos, considerados esenciales para el futuro de la industria tecnológica, la electromovilidad y la seguridad energética.
