El presidente de la Federación de Combustibles (FEC), entidad que nuclea a los expendedores de la provincia de Buenos Aires, Luis Malchiodi, consideró que la actividad se redujo considerablemente durante este año. “Es una situación que nos perjudica”, señaló. Según Surtidores, ni la rebaja de los precios pudo amortiguar la retracción de la demanda en las estaciones de servicio. La tendencia declinante, que arrancó en 2014 parece profundizarse aun más durante este año según la apreciación de los expendedores, quienes advierten que la situación “los preocupa”. Malchiodi reveló que la caída del consumo está en el orden del 10% en el caso de las naftas y 15% en el del gasoil. El directivo no necesita de los datos oficiales para corroborar su afirmación: “Las ventas están en baja y poco podemos hacer para revertirlo”, aseguró. “No hay recetas mágicas, no podemos obligar a los clientes a que carguen combustibles”, agregó. El escenario se complica aun más con otros ingredientes tales como la falta de financiación y la inseguridad. Malchiodi hace hincapié en la aceptación de tarjetas de crédito, un instrumento que hoy tiene como único objetivo preservar los volúmenes expendidos. “Las aceptamos muy a nuestro pesar ya que el capital se recupera recién a los treinta días”, precisó. No obstante remarcó que no es una decisión unánime. “Por esta razón, muchas estaciones no las reciben, especialmente las YPF que son las más condicionadas por la rentabilidad que ofrece la explotación comercial de una boca de expendio”, sostuvo.
