El Gobierno nacional consideró que el cierre del acuerdo de compensación entre la petrolera española Repsol e YPF por la expropiación del 51% de sus acciones será un salto «cualitativo» para «garantizar y agilizar» potenciales asociaciones con otras empresas. Según consignó Expansión, mientras que el consejo de Repsol resolvía en Madrid dar luz verde a la oferta que compensará las acciones estatizadas con 5.000 millones de dólares en deuda argentina, el jefe de Gabinete Jorge Capitanich afirmó durante su conferencia de prensa diaria que el acuerdo en cuestión es «un avance cualitativo importante» para garantizar nuevas estrategias de financiación para YPF. En ese sentido, Capitanich precisó que mejorarán las posibilidades de acceso a nuevas inversiones «sea a través de asociación de capitales con otras empresas o a través de estrategias de acceso a financiamiento». Según el funcionario, YPF destinará las potenciales nuevas inversiones a la «exploración y explotación», con la meta de reducir las importaciones energéticas hasta lograr el autoabastecimiento. La expropiación del 51% de las acciones que Repsol tenía en YPF se concretó en mayo de 2012, a través de una ley votada por el Congreso argentino. Tras ella, Repsol acudió a los tribunales internacionales y oficinas de resolución de litigios de organismos multilaterales, en reclamo de compensación. El valor inicial fijado por la petrolera española a esas acciones fue de 10.500 millones de dólares.
