El rechazo técnico en la resistencia de USD 6,86 provocó la activación en cascada de órdenes de venta en la LME, encendiendo alarmas sobre el financiamiento de nuevos desarrollos mineros en Chile y Perú.
El precio del cobre registró un colapso vertical hasta alcanzar los USD 6,46 por libra, tras romper niveles de soporte técnico clave en una jornada marcada por un elevado volumen de ventas y la liquidación forced de posiciones largas en la Bolsa de Metales de Londres (LME). El quiebre se desencadenó luego de que la cotización fuera rechazada por segunda vez en la resistencia de USD 6,86, configurando un patrón de doble techo que aceleró la ejecución en cascada de órdenes de cierre automático (stops) bajo los soportes intermedios.
La corrección responde a la convergencia de presiones macroeconómicas, técnicas y de demanda física. El fortalecimiento del dólar estadounidense —asociado a la correlación inversa con el índice DXY— encareció la cotización del metal para compradores fuera de EE. UU. A esto se suma la ausencia de una recuperación contundente en la demanda spot de China, evidenciada por la falta de reducciones sostenidas en los inventarios monitoreados por la LME y el Shanghai Futures Exchange.
Pese a la volatilidad bursátil, los fundamentos estructurales de oferta y demanda de largo plazo permanecen inalterados. Las proyecciones del Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM) contemplan que la electrificación global triplicará el consumo de cobre para 2040, en un contexto de restricción en la oferta extractiva. Chile, responsable del 27 % de la producción mundial, registra caídas en las leyes de mineral en yacimientos maduros como Escondida, Collahuasi y El Teniente, mientras que Codelco afronta costos operativos crecientes. En Perú, que representa el 10 % de la oferta global, los conflictos sociales continúan limitando las operaciones en el corredor minero del sur, afectando a minas como Las Bambas.
Aunque los costos sostenidos (AISC) de las grandes explotaciones en Latinoamérica se ubican entre USD 2,00 y USD 2,80 por libra —garantizando márgenes operativos positivos en el corto plazo—, el retroceso del precio compromete la aprobación de nuevos proyectos de inversión que requieren desembolsos de capital (capex) estimados en USD 3.000 millones a cinco años. De persistir la debilidad en los indicadores industriales chinos, los análisis de mercado señalan la posibilidad de que la cotización busque un nuevo rango de contención técnica entre los USD 6,10 y USD 6,20 por libra.


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