Un reciente informe destaca el potencial geológico de Argentina en minerales críticos, especialmente en litio y oro, generando debates sobre su posible competencia con Chile en la hegemonía minera regional, aunque expertos señalan que el cobre sigue siendo una fortaleza chilena.
Durante la edición 37 de PERUMIN, la ingeniera Jimena Sologuren advirtió que si Perú no reactiva sus proyectos mineros paralizados, otros países aprovecharán la creciente demanda global de minerales críticos. La discusión se trasladó esta semana a Chile tras la publicación del informe “Recursos y Reservas Minerales en Argentina”, que pone en evidencia el potencial geológico del país vecino y plantea la pregunta sobre si la minería argentina representa una amenaza real para la hegemonía de Chile en la región.
En particular, Argentina proyecta recursos de litio por 156,8 millones de toneladas y reservas de 18,6 millones, cifras que superan las estimaciones del USGS, y su producción continúa en aumento, con expectativas de alcanzar las 130 mil toneladas en 2024, consolidándose como una de las principales productoras mundiales. Sin embargo, en cobre, la diferencia es más marcada: Argentina cuenta con 17,1 millones de toneladas en reservas, frente a las 190 millones de Chile, aunque analistas consideran que el litio es el verdadero foco de competencia regional.
En cuanto a otros minerales, el oro muestra potencial inmediato para Argentina, con 138,4 millones de onzas en recursos y 33,6 millones en reservas, posicionándola entre los 15 países con mayores reservas del mundo. Proyectos como Cerro Negro, operado por Newmont, ya producen 270 mil onzas anuales. Según Rodrigo Cabrera, de EY, Chile no será desplazado en el corto plazo, pero Argentina podría reducir su participación en litio y fortalecer su presencia en oro, mientras que Chile mantiene su liderazgo en cobre.
El informe también resalta la diversidad geológica de Argentina y el impacto del Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones (RIGI), que facilita la atracción de capitales mediante beneficios fiscales, especialmente en proyectos de cobre. Juan Ignacio Guzmán, director de Gestión y Economía Minera, explicó que “el acuerdo RIGI permite a las empresas congelar y reducir impuestos en sus grandes inversiones”, aunque la continuidad del marco regulatorio y la estabilidad política serán clave para mantener la inversión extranjera en el país.
