La compañía minera busca capitalizar el nuevo escenario político para agilizar el Módulo Penco en la Región del Biobío, integrándolo a una cadena de suministro estratégica que abastecerá a Estados Unidos y Europa.
Aclara Resources Inc. ha detectado una ventana de oportunidad política para acelerar el desarrollo de su proyecto de tierras raras pesadas en Chile, con el objetivo de iniciar la producción a mediados de 2028. Este giro estratégico se produce en el marco de la próxima toma de posesión del presidente electo, José Antonio Kast, programada para el 11 de marzo de 2026, con quien la directiva de la empresa ya ha mantenido reuniones de trabajo.
La apuesta por el «fast track» político
El director general de Aclara, Ramón Barúa, sostiene que el nuevo contexto en Chile podría reducir la incertidumbre y los tiempos de tramitación regulatoria. La administración de Kast llega con una agenda de impulso a la inversión, recortes tributarios corporativos y una promesa de adelgazar la burocracia estatal. Para la minera, un entorno más predecible no solo significa permisos más ágiles, sino también el acceso a capital más barato para financiar los 150 a 175 millones de dólares necesarios para la mina chilena.
El proyecto, denominado Módulo Penco, se basa en yacimientos de arcillas iónicas. A diferencia de la minería tradicional, Aclara destaca atributos ambientales como el reciclaje de agua y la ausencia de depósitos de relaves convencionales, apostando por la reposición de arcillas lavadas y la revegetación. En diciembre de 2025, la firma reforzó este perfil al renunciar voluntariamente a derechos de aprovechamiento de agua en su Estudio de Impacto Ambiental (EIA).
Integración vertical y seguridad hemisférica
La estrategia de Aclara no se limita a la extracción en el Biobío. La compañía busca una integración vertical que conecte sus operaciones en Chile y Brasil (proyecto Carina) con plantas de procesamiento y refinación en Estados Unidos. El objetivo final es resolver el cuello de botella en el mercado de imanes permanentes, esenciales para vehículos eléctricos y aerogeneradores.
Esta visión se alinea con la presión de Washington por reducir la dependencia de China en minerales críticos. Bajo la administración de Donald Trump en EE. UU., se han impulsado instrumentos financieros para cadenas de suministro «no China». En este tablero, Aclara busca levantar cerca de 1,000 millones de dólares para construir minas en América Latina y plantas de separación en suelo estadounidense.
El respaldo de Hochschild y el mercado global
El respaldo del Grupo Hochschild, que posee el 57.7% de Aclara, otorga a la empresa la solidez corporativa necesaria para navegar la ingeniería y las relaciones comunitarias. Según la compañía, el avance en los trámites regulatorios ha intensificado las conversaciones con posibles compradores (contratos de offtake) en Estados Unidos, Europa, Japón y Corea del Sur.
Mientras que Brasil ya cuenta con apoyo financiero de la U.S. International Development Finance Corporation (DFC), Chile busca recuperar terreno. El éxito de Penco dependerá de la capacidad del nuevo gobierno para agilizar los permisos sin erosionar la legitimidad ambiental, validando a Chile como un destino confiable en el mercado geopolítico de las tierras raras.
