Con una agresiva estrategia centrada en proyectos clave como Tía María, Los Chancas y Michiquillay, el holding busca consolidar un polo de desarrollo regional que garantice el suministro de cobre a largo plazo y dinamice la economía nacional.
El último informe trimestral de Grupo México revela una hoja de ruta ambiciosa para sus operaciones en territorio peruano. La compañía ha trazado un plan de inversión que supera los US$ 10,300 millones, enfocado en consolidar una cartera minera de gran envergadura. Esta apuesta no solo busca asegurar la producción futura del metal rojo, sino también generar un impacto sustancial en la recaudación fiscal, la creación de empleo y el desarrollo de infraestructura en las regiones de influencia.
Tía María: Avances y metas laborales en Arequipa
El proyecto Tía María, ubicado en Arequipa, se mantiene como el eje central para el incremento inmediato de la producción. El objetivo es alcanzar una capacidad de 120,000 toneladas anuales de cátodos de cobre mediante la tecnología SX-EW, con una fecha estimada de inicio de operaciones para el tercer trimestre de 2027.
Al cierre de marzo de 2026, el proyecto muestra indicadores sólidos:
- Avance físico: 32.5%.
- Inversión comprometida: US$ 948 millones.
- Fuerza laboral actual: 4,207 empleos generados, de los cuales 815 corresponden a mano de obra local.
- Proyección: Se espera alcanzar los 5,000 puestos de trabajo durante la fase de construcción, manteniendo la prioridad de contratación para los ciudadanos de la provincia de Islay.
Expansión hacia Apurímac y Cajamarca
La estrategia de diversificación de Grupo México apunta a otros dos yacimientos de escala global que ampliarán el horizonte productivo de la empresa hacia la próxima década.
En Apurímac, el proyecto Los Chancas representa una inversión proyectada de US$ 2,600 millones. Se estima que este yacimiento producirá anualmente 130,000 toneladas de cobre y 7,500 toneladas de molibdeno a partir de 2031. No obstante, el informe advierte que el cronograma enfrenta desafíos debido a la presencia de minería ilegal en el área concesionada, lo que impone restricciones al avance fluido de las obras.
Por otro lado, en Cajamarca, se desarrolla Michiquillay, considerado un yacimiento de clase mundial. Con recursos inferidos que ascienden a los 2,288 millones de toneladas y una ley de cobre de 0,43 %, la empresa prevé una inversión de US$ 2,500 millones. Los planes para Michiquillay incluyen:
- Producción anual: 225,000 toneladas de cobre.
- Vida útil: Superior a los 25 años.
- Inicio de operaciones: Proyectado para el año 2032.
Con esta cartera de proyectos «greenfield», Grupo México busca posicionarse estratégicamente en el corredor cuprífero peruano, estableciendo bases sólidas para el crecimiento industrial y social en las zonas de intervención.


Comentarios: