La directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Estadounidense en la Argentina (AmCham), Mariana Schoua, advirtió que el país enfrenta una ventana histórica para convertir la estabilidad macroeconómica en desarrollo sostenido, pero subrayó que ese salto dependerá de mejoras concretas en competitividad, infraestructura y condiciones para la inversión, especialmente en sectores estratégicos como energía y minería.
Durante la apertura del AmCham Summit 2026, Mariana Schoua sostuvo que la Argentina comienza a transitar desde una etapa centrada en la urgencia macroeconómica hacia la discusión sobre crecimiento, en un contexto donde recursos naturales y potencial minero posicionan al país ante una ventana de oportunidad global.
Sin embargo, advirtió que ese potencial «no se materializa sin condiciones adecuadas». Identificó tres cuellos de botella centrales: la presión impositiva, los altos costos logísticos y las brechas en infraestructura. «La simplificación tributaria no es un tecnicismo: es una decisión de competitividad», afirmó, al tiempo que pidió avanzar hacia un esquema fiscal más simple, previsible y sin superposición de tributos.
Infraestructura como condición necesaria
La ejecutiva definió la infraestructura como «condición necesaria» para el desarrollo de sectores como el energético y el minero. La falta de redes logísticas eficientes, transporte y obras estratégicas limita la capacidad de escalar producción y exportaciones, incluso en regiones con alto potencial.
Schoua subrayó que la agenda de infraestructura representa, al mismo tiempo, una oportunidad concreta para canalizar inversiones privadas a gran escala, siempre que exista coordinación entre Nación y provincias. «Sin integración física, no hay desarrollo federal posible», sintetizó.
Energía y minería como ejes de expansión
En el plano energético, destacó que Argentina tiene la posibilidad de consolidarse como proveedor global en un contexto internacional atravesado por la demanda de seguridad energética. Para capitalizar esa ventaja, será clave garantizar reglas estables, acceso al financiamiento y reducción del costo de capital.
Respecto a la minería, sostuvo que el sector podría triplicar exportaciones en la próxima década, siempre que se consoliden marcos regulatorios previsibles y se acelere la inversión en infraestructura asociada.
Federalismo productivo y reglas homogéneas
Schoua también puso el foco en el nuevo rol de las provincias en la competencia por atraer inversiones, planteando que el país transita hacia un esquema de «federalismo productivo», donde las jurisdicciones subnacionales ganan protagonismo, pero necesitan reglas homogéneas y coordinación para evitar distorsiones.
La ejecutiva remarcó que la consolidación de la estabilidad macroeconómica —con menor inflación y equilibrio fiscal— es una condición necesaria, pero insuficiente. El desafío, afirmó, es avanzar hacia una economía más integrada al mundo, con mayor volumen exportador y participación en cadenas globales de valor.
«No alcanza con invertir: hay que invertir mejor. No alcanza con crecer: hay que crecer de manera sostenible», concluyó Schoua, enfatizando que el desarrollo requiere articulación entre sector público y privado, con foco en calidad institucional, previsibilidad y visión de largo plazo.


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