Con el aval del Gobierno todas las petroleras ajustaron el precio de las naftas y el gasoil en el mismo porcentaje. Según Surtidores, es para compensar los tres meses sin aumentos pactados entre todos los agentes del mercado para no alterar los ánimos de los automovilistas durante el clima preelectoral. Tal como se especulaba, luego de las elecciones que proclamó a Mauricio Macri a presidente de la Nación, volvió a subir el precio de los combustibles. Esta vez el ajuste fue de un 4,5% para todos los productos y en todo el país. La decisión fue consensuada entre el Gobierno y todas las petroleras que participan del mercado de manera de compensar la escalada inflacionaria tras tres meses sin aumentos, una medida que tenía como objetivo no alterar los ánimos de los automovilistas durante el clima preelectoral. Este incremento, el más fuerte desde noviembre de 2013, es el octavo en lo que va del año. Después de una rebaja del 5% en enero, los combustibles subieron todos los meses, a un ritmo de un 1% mensual. De este modo acumulan casi un 15% en 2015. Con esta nueva escalada, la nafta súper alcanza los 13 pesos en Ciudad de Buenos Aires y más de 14 en el interior. En el caso de la Premium, las pizarras treparán a 14,65 en CABA y por arriba de 15 fuera de los límites de la Avenida General Paz. La medida, si bien es una mala noticia para los automovilistas, es una buena señal para las compañías petroleras que engordan sus utilidades, tal como lo describen en sus balances. En especial para YPF, que utiliza el aporte de los consumidores para reforzar la exploración de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta.
