El sistema construido por el grupo de Paolo Rocca transporta agua desalinizada desde el océano Pacífico hasta el desierto de Atacama mediante un ducto de 160 kilómetros, con una inversión estimada en 1.000 millones de dólares.
La empresa argentina Techint Ingeniería y Construcción finalizó y puso en operaciones el Sistema de Desalinización y Transporte de Agua para el Distrito Norte (SADDN) en Chile. La obra de infraestructura hídrica abastecerá con agua industrial proveniente del océano Pacífico a las minas de cobre Radomiro Tomic, Chuquicamata y Ministro Hales, yacimientos controlados por la corporación estatal chilena Codelco.
El proyecto fue desarrollado para Aguas Horizonte, un consorcio conformado por la firma japonesa Marubeni y la compañía Transelec. La iniciativa requirió una inversión aproximada de 1.000 millones de dólares y contó con el financiamiento de 14 entidades bancarias internacionales para garantizar el suministro hídrico a la minera estatal chilena durante un período de 20 años.
La ingeniería del sistema inicia con la captación de agua de mar a través de dos tuberías de 1,8 metros de diámetro instaladas a 740 metros de la costa y a cerca de 100 metros de profundidad. Tras el proceso de desalinización, el recurso se impulsa por un ducto de 48 pulgadas que supera un farellón de mil metros de altura, con pendientes de hasta 39 grados que requirieron el uso de un cablecarril para mover cargas de 14 toneladas, antes de recorrer los 160 kilómetros de extensión hacia el desierto de Atacama.
El complejo operativo demandará una potencia eléctrica de 45 MW, provista por la planta solar Tamaya. En su fase inicial, la instalación posee una capacidad de producción de 840 litros por segundo de agua desalinizada, con un diseño técnico que contempla una ampliación potencial hasta alcanzar los 1.956 litros por segundo.
Desde la conducción de la empresa constructora señalaron que el desarrollo de este modelo tecnológico podría aplicarse en el futuro a los proyectos cupríferos ubicados en territorio argentino, puntualmente en la provincia de San Juan, donde avanzan iniciativas como Vicuña, Los Azules y El Pachón. De acuerdo con la dirección de operaciones de la firma, la extensión de acueductos desde el Pacífico chileno representa una alternativa económica más viable para abastecer la demanda de agua industrial en la cordillera argentina que el transporte de recursos hídricos desde el río Paraná.
La finalización de la megaobra en Chile coincide con un escenario de debate público para el grupo Techint en Argentina. Recientemente, el conglomerado liderado por Paolo Rocca perdió una licitación para la provisión de tuberías destinadas al gasoducto Vaca Muerta-Río Negro frente a un competidor de origen indio, en el marco de la política de apertura de importaciones implementada por el Gobierno nacional.


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