Funcionarios del Ministerio de Energía y Ambiente defendieron ante comisiones de la Cámara de Diputados la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la exploración de litio en Salinas del Diamante. El expediente, que ya cuenta con media sanción del Senado, contempla trabajos sobre una superficie de 234.256,5 hectáreas por parte de la firma australiana Ampere Lithium, en asociación con la empresa local El Jarillar.
El director de Minería, Jerónimo Shantal, y el director de Gestión y Fiscalización Ambiental, Leonardo Fernández, detallaron ante las comisiones de Legislación y Asuntos Constitucionales, Ambiente y Economía el proceso de evaluación técnica que se extendió por casi dos años. Las exigencias incorporadas en la DIA obligan a la compañía a obtener autorizaciones sucesivas de la Autoridad Ambiental Minera para cada etapa, implementar monitoreos participativos y establecer puntos de control estatales.
La empresa deberá realizar estudios de línea de base sobre suelo, aire y agua, además de contratar seguros ambientales y cumplir con normas de higiene y seguridad laboral. La normativa vigente estipula que estos estudios ambientales sectoriales deben ser renovados cada dos años o ante cualquier modificación sustancial que sufra el proyecto original.
Durante la exposición, las autoridades aclararon la ausencia de dictamen de uno de los organismos convocados, el cual condicionó su participación al cobro de honorarios no previstos en la ley. Shantal argumentó que no era posible postergar el expediente por este motivo debido al riesgo de generar inseguridad jurídica y ahuyentar las inversiones, tras recordar que los otros nueve organismos públicos participantes dictaminaron según sus competencias.
La fase actual del proyecto se restringe a la exploración minera mediante estudios geológicos y geofísicos iniciales sobre caminos existentes, seguidos de perforaciones condicionadas a los primeros resultados. Los funcionarios explicaron que, estadísticamente, solo uno de cada cien proyectos de exploración obtiene resultados positivos para pasar a una explotación comercial, instancia que requeriría iniciar un nuevo proceso de evaluación ambiental, audiencias públicas y ratificación legislativa desde cero.
El potencial del yacimiento radica en los indicios de litio detectados en las salmueras de la zona. Ante un escenario de eventual explotación, el proyecto no utilizaría el método tradicional de evaporación, sino la tecnología de extracción directa de litio (DLE), que permite recuperar el mineral y reinyectar las salmueras en el acuífero, lo que representa una característica diferencial para la provincia en el marco de la demanda global de minerales estratégicos.
