Según la CAEM, el sector alcanzaría un crecimiento del 49% respecto al año anterior. La cámara advierte sobre la necesidad de equilibrar el régimen de importaciones del RIGI con el desarrollo de proveedores locales.
La minería argentina se perfila como uno de los motores más dinámicos de la economía para los próximos años. Según proyecciones de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), las exportaciones del sector podrían escalar hasta los USD 9.000 millones en 2026, lo que representa un salto del 49% en comparación con los valores registrados en 2025. Este crecimiento está cimentado en la recuperación de los precios internacionales del oro y el litio, sumado a un clima de mayor sintonía política entre Nación y las provincias mineras.
El peso de los metales y el empuje regional
Roberto Cacciola, presidente de la CAEM, destacó que el actual ciclo de precios altos otorga un margen alcista a los pronósticos. En el caso del litio, se prevé que las ventas externas superen los USD 1.400 millones para 2026. Por otro lado, el oro y la plata han visto una recuperación de valor impulsada casi exclusivamente por los mercados internacionales, dado que los altos costos operativos actuales dificultan el sostenimiento de las minas si los precios regresaran a niveles de años anteriores.
La actividad ya tiene un impacto determinante en la economía de varias provincias. Según los datos presentados, la minería representa el:
- 93,2% del volumen económico en Catamarca.
- 85,5% en Santa Cruz.
- 85,4% en San Juan.
- 80,6% en Jujuy.
Inversiones y el desafío del RIGI
El informe de la cámara destaca la relevancia del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ya cuenta con 13 proyectos presentados. Entre ellos sobresalen los emprendimientos de Glencore y Vicuña, que concentran solicitudes de incentivo por más de USD 30.000 millones. De consolidarse estos proyectos, las exportaciones adicionales podrían alcanzar los USD 22.000 millones hacia el año 2035, centradas principalmente en cobre y litio.
Sin embargo, Cacciola advirtió sobre un punto crítico del régimen: la posibilidad de importar hasta el 80% de los insumos. Desde la CAEM abogan por un equilibrio de «sentido común» que no bloquee las importaciones necesarias, pero que tampoco descuide el desarrollo de la cadena de valor nacional. «El desarrollo minero debe crear un efecto derrame positivo en Argentina», señaló el directivo.
Empleo y barreras estructurales
Actualmente, la industria genera más de 100.000 puestos de trabajo directos, con salarios que promedian 2,5 veces el sueldo nacional y una tasa de informalidad de apenas el 1,3%. Para sostener este crecimiento, el sector identifica tres desafíos urgentes:
- Infraestructura: La necesidad de mejorar corredores logísticos hacia los océanos Atlántico y Pacífico.
- Seguridad Jurídica: Destrabar la judicialización de la Ley de Glaciares para liberar proyectos estratégicos.
- Formación Profesional: Capacitar mano de obra local para cumplir con regímenes de residencia, como el 90/10 que aplica Santa Cruz.
Con una planificación a largo plazo, la CAEM estima que la minería no solo diversificará la matriz productiva, sino que se consolidará como un pilar fundamental para la estabilidad fiscal y el desarrollo de las economías regionales.
