Por pedido de Vale, Techint controlará la planta de Potasio Río Colorado

El Gobierno no puede encontrar un socio interesado para reactivar el millonario emprendimiento

La empresa que conduce Paolo Rocca estará a cargo de las tareas de Seguridad y Medio Ambiente en las instalaciones de Malargüe mientras dure la suspensión del proyecto mendocino.

La minera brasileña Vale puso en marcha un mecanismo de contención de la planta de potasio que construyó en Malargüe, al sur de Mendoza, para mantener el estado de las instalaciones mientras define el destino del proyecto Potasio Río Colorado, suspendido desde fines del año pasado por el incremento de los costos de la obra –valuada en alrededor de u$s 10.000 millones– y a raíz de una reestructuración de las iniciativas a nivel mundial de la compañía, ordenada desde Río de Janeiro.
En esa dirección, Vale contrató a Techint para que se encargue de las tareas de Seguridad y Medio Ambiente en las instalaciones mientras dure la suspensión del proyecto, según confirmó un colaborador directo del gobernador de Mendoza, Francisco “Paco” Pérez. En un principio, trascendió que la compañía que conduce Paolo Rocca retomaría –previo acuerdo con Vale– los trabajos de construcción de la planta de procesamiento del mineral. Pero desde la administración cuyana desmintieron esa versión.
“Techint se hará cargo de mantener en valor el establecimiento de Malargüe mientras Vale decide qué hará con Potasio Río Colorado”, explicó a El Inversor Online un funcionario mendocino. Por esa tarea cobrará $ 40 millones los próximos dos años. En tanto añadió que la concesión minera otorgada a Vale continúa vigente y por ahora no corre riesgos de reversión, debido a que la empresa “cumplió con el esquema de inversiones aprobado por la gobernación”.
La decisión de Vale apunta, entonces, a controlar el statu quo del proyecto mientras dure el parate. “Por un lado, quiere evitar inconvenientes en el área medioambiental. Si, por ejemplo, se produce la crecida de un río, hay que estar atento a que no se desvíe el curso del agua y afecte las instalaciones. Por otro, busca impedir robos y daños en la planta de Malargüe”, señalaron las fuentes consultadas.

Sin reactivación

Desde el Ejecutivo mendocino negaron conocer avances sobre el futuro de Potasio Río Colorado, que el año pasado empleaba, de manera directa e indirecta, a más de 10.000 operarios y apuntalaba el desarrollo de proveedores y Pymes regionales. Vale quiere desprenderse de la totalidad de la megaobra o, al menos, de un porcentaje significativo. “Sabemos que hubo conversaciones con empresas chinas, canadienses y argentinas, que incluso enviaron representantes a Mendoza para interiorizarse de los detalles del emprendimiento, pero por el momento no hubo grandes avances al respecto”, advirtieron allegados a Pérez.
El Gobierno nacional estudió a principios de año la posibilidad de incorporar como socio a fondos de inversión de Medio Oriente o a empresas estatales chinas. De hecho, una delegación argentina viajó a Asia para avanzar en esa dirección. También se sondeó entre empresarios locales que puedan inyectar dinero en la obra. Pero se sabe: es muy difícil que una compañía nacional pueda hacer frente a una inversión del orden de la necesaria en Potasio Río Colorado.
La idea de la Casa Rosada consistía en, al menos, poder retomar algunas obras estratégicas, a fin de mostrar en un año electoral capacidad ejecutiva para resolver el interdicto generado por la decisión de Vale de interrumpir las obras a fines del año pasado. Sin embargo, casi ingresando en el último trimestre del año y con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, los esfuerzos no han sido auspiciosos. ›|‹

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El proyecto que no fue

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