Piden incluir a la minería como una actividad esencial

Luego de un complejo proceso de evacuación que se inició el viernes pasado, durante el fin de semana desalojaron a cerca de 1.900 personas que trabajan en las distintas empresas mineras esparcidas en la Puna salteña. En los yacimientos y centros de procesamientos quedaron solo guardias mínimas en acuerdo con la orden de aislamiento para la población que se dispuso desde el Gobierno nacional para intentar frenar el avance de la pandemia por el COVID-19.

La movilización se realizó tras denuncias de trabajadores que aseguraban que había dos compañías que no acataban la normativa de la cuarentena y tuvo que intervenir el fiscal federal Ricardo Toranzos para acelerar la suspensión de las tareas.

Con los yacimientos ya cerrados, la preocupación ahora es el futuro de la industria minera, que al igual que otras actividades tuvieron que paralizar sus producciones por la enfermedad del coronavirus.

Pero la minería tiene sus particularidades. Es una actividad primaria fundamental para el funcionamiento de otros sectores económicos y como tal piden que sea equiparado a las excepciones que se dispusieron para la agricultura, la pesca, energía y otros rubros esenciales que no fueron suspendidos.

«Desde el sector minero estamos pidiendo ahora que hemos demostrado que nuestro protocolo anticipado por el coronavirus funcionó y que sabemos cómo trabajar y mover a la gente con el mínimo riesgo posible, que nos permitan continuar la actividad dentro de la regulación que marquen los gobiernos tanto nacional como provincial siguiendo protocolos y manteniendo la actividad al menos en mínimo sin entrar en riesgo», dijo a El Tribuno el presidente de la Cámara de Minería de Salta, Iván Gómez.

«No pedimos aventuras, ni que nos permitan trabajar como antes del decreto de aislamiento, pero sí que nos permitan mantener la actividad de una manera que sepamos que en los próximos meses no vamos a tener un impacto mayor en la actividad», señaló el dirigente empresarial.

Impacto

Gómez explicó que la paralización de la actividad minera «va a tener repercusión dentro de unos meses, cuando la cadena de suministro dentro de la Argentina o fuera se vea interrumpida», manifestó. Y agregó: «La minería al igual que la pesca, la agricultura y la generación energética, forma parte del sector primario, que abastece a otros sectores para que funcionen. Necesitamos suministrar de materia prima para que en unos meses no haya una oleada de paradas en la cadena productiva».

Desalojo paulatino

Movilizar a unas 1.900 personas desde los distintos campamentos mineros de la Puna salteña no fue sencillo. Tampoco lo fue la paralización de las maquinarias que se usan en la actividad que no se pueden interrumpir con solo apretar un botón.


“Se precipitó todo con la publicación del decreto de aislamiento, que empezó a regir a las 0 horas del 19. Iniciar un desalojo con una parada total de producción y de operación no es inmediato en una empresa minera, sabemos que hubo denuncias que acusaron a compañías de que no obedecían cuando no era así”, aseguró el presidente de la Cámara de Minería. Fuente: El Tribuno

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