La iniciativa para el yacimiento “Don Luis y Otro” fue aprobada por amplia mayoría y ahora el aval de la Declaración de Impacto Ambiental deberá ser ratificado por la Cámara de Diputados.
El Senado de Mendoza dio media sanción al proyecto de minería que ratifica la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la exploración de litio en el proyecto “Don Luis y Otro”, emplazado en los departamentos de San Rafael y Malargüe. La iniciativa cosechó 32 votos positivos y 4 negativos durante la sesión legislativa, por lo que el expediente fue girado formalmente a la Cámara de Diputados para continuar con su trámite parlamentario.
El emprendimiento minero se proyecta sobre una superficie superior a las 234 mil hectáreas en el sur mendocino. Previo a su tratamiento en el recinto, la propuesta atravesó un proceso de análisis técnico y ambiental que incluyó inspecciones en el terreno, la participación de organismos provinciales y nacionales, y la realización de audiencias públicas en ambas comunas involucradas. Asimismo, el texto fue debatido en las comisiones de la Cámara Alta, donde expusieron la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, y el director de Minería, Jerónimo Shantal.
Durante el debate, el oficialismo sostuvo que el expediente cumple con todas las exigencias ambientales previstas por la legislación vigente, incluida la Ley 7722. Los defensores del proyecto remarcaron que la etapa de exploración no prevé el uso de sustancias químicas prohibidas y que el plan contempla controles permanentes sobre los recursos hídricos, la biodiversidad y la gestión de residuos. En ese sentido, la senadora Natacha Eisenchlas defendió el desarrollo de una actividad sustentable y responsable, afirmando que el proyecto no pone en riesgo el recurso hídrico y que minerales como el litio y el cobre son herramientas clave para diversificar la matriz económica de Mendoza.
Desde la oposición, los bloques de Fuerza Patria y del Partido Verde cuestionaron el avance de la iniciativa y anticiparon su rechazo, con posturas críticas manifestadas por los legisladores Félix González y Dugar Chappel. Pese a las objeciones, la postura mayoritaria destacó el potencial estratégico del litio en el contexto de la transición energética mundial y su capacidad para impulsar el desarrollo económico regional mediante la generación de empleo y la contratación de proveedores locales.
La Declaración de Impacto Ambiental aprobada establece una serie de requisitos obligatorios para la fase exploratoria. La norma impone la ejecución de monitoreos ambientales constantes, controles periódicos, la contratación de seguros ambientales, la presentación de planes de contingencia y la realización de auditorías permanentes para asegurar el cumplimiento de las condiciones fijadas por la autoridad ambiental minera.
