Tras semanas de negociaciones, las compañías no lograron un consenso sobre el valor real de sus activos. El acuerdo habría dado lugar a una entidad de 207.000 millones de dólares.
Lo que prometía ser la operación comercial más importante de las últimas décadas en el sector extractivo ha quedado oficialmente descartada. Rio Tinto anunció este jueves que desiste de una posible fusión con Glencore, al considerar que el acuerdo no ofrecía valor suficiente para sus accionistas.
Un desacuerdo de valoración
La decisión se tomó tras una evaluación exhaustiva bajo el marco de asignación de capital definido por Rio Tinto en diciembre pasado. «La compañía ha determinado que no puede llegar a un acuerdo que aporte valor a sus accionistas», señaló la firma en un comunicado oficial.
Por su parte, Glencore fue tajante al explicar los motivos del fracaso: la propuesta de Rio Tinto subvaloraba significativamente su peso estratégico. Según la minera con sede en Suiza, la oferta exigía que Rio Tinto conservara los cargos de presidente y director ejecutivo, además de proponer una estructura de propiedad que no reflejaba:
- El valor a largo plazo de su negocio de cobre.
- Su actual cartera de crecimiento.
- Las posibles sinergias entre ambas corporaciones.
«Los términos subvaloraban significativamente la contribución de valor relativo de Glencore, incluso antes de considerar una prima de control de adquisición adecuada», afirmaron desde la empresa.
El fin del plazo legal
El anuncio llega justo en el límite establecido por las normas de adquisición del Reino Unido, que otorgan un plazo de 28 días para formalizar una oferta o retirarse tras haber identificado un interés inicial.
La fusión, que comenzó a evaluarse públicamente en enero pasado, aspiraba a crear la mayor empresa minera del planeta, con un valor de mercado conjunto cercano a los 207.000 millones de dólares. Sin embargo, la falta de acuerdo sobre quién cedería el control y cómo se repartiría el capital terminó por sepultar la negociación.
Con este desenlace, ambas compañías continuarán operando de forma independiente, priorizando sus propias estrategias de rentabilidad delineadas para este 2026.
