Una nueva encuesta de la London Bullion Market Association (LBMA) muestra que los analistas de metales preciosos mantienen una visión cada vez más optimista respecto del oro para el resto de 2025, pronosticando un aumento promedio del 15% en sus precios, con expectativas que alcanzan hasta los US$ 4.000 por onza.
Una reciente encuesta de la London Bullion Market Association (LBMA) revela un creciente optimismo entre los analistas de metales preciosos respecto del oro para el resto del año 2025. La encuesta, publicada esta semana, indica que la mayoría de los expertos esperan que los precios del oro aumenten en promedio un 15%, alcanzando hasta los US$ 4.000 por onza en los escenarios más optimistas.
En la edición anterior, publicada en enero, 29 analistas proyectaron un precio promedio de US$ 2.735,33 por onza para 2025, sin que ninguno superara los US$ 3.000. Desde entonces, los precios del oro se han disparado, impulsados por tensiones comerciales globales y la incertidumbre geopolítica, alcanzando un máximo histórico en abril de US$ 3.500 por onza, cuando los inversores buscaron refugio en activos seguros.
Según datos de la LBMA, el precio promedio del oro en Londres durante el primer semestre de 2025 fue de US$ 3.070,86 la onza, divididos en US$ 2.862 en el primer trimestre y US$ 3.279 en el segundo, período marcado por la declaración de aranceles por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La mayoría de los analistas encuestados señalaron que, aunque los factores geopolíticos siguen siendo determinantes, la atención del mercado se centrará en la política monetaria de EE.UU., especialmente en el déficit fiscal y la debilidad del dólar. Como resultado, 13 de los analistas mejoraron sus pronósticos, elevando la estimación promedio a US$ 3.324,40 la onza hacia finales de 2025, lo que representa un aumento del 27% respecto al cierre del año pasado.
No obstante, las opiniones están divididas respecto a la posible evolución del precio del oro. La encuesta muestra un rango que va desde un mínimo de US$ 3.500 hasta un máximo de US$ 4.000 por onza. Además, un número relevante de analistas anticipa que el precio podría disminuir hacia fin de año, con cinco de ellos sugiriendo valores de US$ 3.200 o menos por onza para diciembre.
En resumen, la percepción del mercado apunta a un panorama de fuerte demanda por parte de los inversores en oro, impulsada por la incertidumbre global y las políticas monetarias, con expectativas de un aumento significativo en los precios en los próximos meses.


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