El presidente Macri recibió a Cristine Mc Divitt, viuda del filántropo ecologista fallecido Douglas Tompkins, y a Sofía Heinonen, máxima autoridad de Conservation Land Trust, la ONG fundada por el norteamericano que se dedica a crear áreas protegidas a través de tierras que compran en Corrientes y Patagonia para regenerar y finalmente donar al Estado. Según consignó iProfesional, fue una reunión de la que participaron el Ministro de Medio Ambiente, Sergio Bergman, el vicepresidente de Parques Nacionales, Emiliano Ezcurra, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el Ministro de Turismo, Gustavo Santos. Mc Divitt ratificó el compromiso de seguir trabajando para donar 150.000 hectáreas y crear el Parque Nacional Iberá. Pero la charla derivó hacia otros temas: Macri preguntó cuáles eran las urgencias ambientales que ya no pueden esperar. Heinoen dijo que se necesita declarar ya a través de una ley la emergencia de la fauna en extinción, ya que existen cerca de 30 especies con una población inferior a los 1.000 ejemplares. Pero Macri quería saber algo más y lanzó la pregunta: «¿Qué piensan de las represas sobre el río Santa Cruz?». Los representantes de CLT manifestaron su rechazo al proyecto. Alguien recordó, inclusive, que los estudios de impacto ambiental se habrían aprobado de manera irregular. Entonces, el presidente dijo: «Hicimos un estudio y vimos que las represas están en el puesto número 20 entre las mejores formas de conseguir energía. Es decir, antes hay 19 opciones más viables, limpias y económicas». Y remató: «Vamos a intentar pararlas».
