Autoridades provinciales verificaron en terreno el cumplimiento de normas ambientales y mineras en el proyecto El Perdido, que ya superó los 250 metros perforados en su primera campaña exploratoria.
El director de Minería de Mendoza, Jerónimo Shantal, encabezó una inspección técnica en el proyecto El Perdido, desarrollado por la empresa canadiense Kobrea, que inició este mes su primera campaña de perforación en el distrito Malargüe Distrito Minero Occidental.
El operativo contó con la participación de equipos técnicos geológicos y ambientales, la Policía Ambiental Minera y personal de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental, con el objetivo de verificar el cumplimiento de la normativa minera y ambiental vigente, así como relevar las condiciones operativas de la nueva etapa exploratoria.
Durante la recorrida, las autoridades inspeccionaron accesos, campamentos, áreas de trabajo e instalaciones generales del proyecto, que ya registra más de 250 metros perforados y avances considerados positivos dentro de su programa inicial. El relevamiento incluyó la revisión de procedimientos operativos, prácticas de manejo ambiental, estándares de seguridad y condiciones laborales en el sitio.
“Ya con más de 250 metros perforados y resultados positivos avanzando, pudimos recorrer todas las instalaciones y verificar el cumplimiento de la normativa minera y ambiental existente. Se trata de un proyecto que incluyó la apertura de caminos, campamentos y el traslado de equipos, con la participación de profesionales en su mayoría de la provincia de Mendoza, con empresas de servicio también locales”, explicó Shantal.
La inspección forma parte del esquema de control, seguimiento técnico y acompañamiento institucional que impulsa el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza para garantizar que los proyectos de exploración se desarrollen bajo criterios de legalidad, trazabilidad, responsabilidad ambiental y mejora continua de los estándares operativos.
Controles ambientales y seguimiento técnico
En diciembre, la Unidad de Gestión Ambiental (UGA), el espacio participativo de control y monitoreo de proyectos mineros en la provincia, realizó una inspección técnica integral en El Perdido. El operativo contó con la participación de técnicos de la Dirección de Minería, la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental, la Policía Ambiental Minera y la Municipalidad de Malargüe.
En ese marco, los equipos verificaron el cumplimiento de los compromisos ambientales asumidos por la empresa, incluyendo el manejo de residuos, el control de procesos erosivos y la protección de áreas consideradas ambientalmente sensibles. También se supervisaron aspectos de seguridad operativa, como señalización en obra, control de velocidad de vehículos y aplicación de protocolos específicos para tareas en terreno.
Otro de los ejes del control fue la preservación del patrimonio arqueológico, conforme a la actualización del Informe de Impacto Ambiental, así como la evaluación de los criterios técnicos del Plan de Manejo de Apertura de Caminos, un documento clave para ordenar las tareas de infraestructura inicial.
El proyecto El Perdido inició este mes su programa de perforación diamantina de fase 1 en un sistema tipo pórfido, considerado un hito relevante para evaluar en profundidad el potencial mineral de la zona.
Según explicó el CEO de Kobrea, James Halden, el diseño de los sondajes se basa en trabajos previos de mapeo geológico y de alteración, análisis de densidad de vetillas, muestreo de rocas y estudios geofísicos, que permitieron definir con mayor precisión los blancos de perforación.
La fase 1 contempla tres sondajes diamantinos iniciales de 500 metros cada uno, orientados a evaluar el “núcleo” interpretado del sistema bajo una capa lixiviada.
Infraestructura y proyección regional
En noviembre pasado, Kobrea inició la construcción del camino de acceso para la primera fase de exploración, junto con la instalación del campamento y la preparación logística para el programa de perforación. Estas obras son consideradas centrales para garantizar operaciones seguras, trazables y bajo control técnico.
La puesta en marcha de esta etapa representa un avance concreto que habilita tanto las perforaciones como el desarrollo de infraestructura de apoyo. De confirmarse el potencial del sistema tipo pórfido, El Perdido podría incorporarse a la cartera de proyectos estratégicos que consolidan el rol de Malargüe como distrito minero en expansión, con impacto en empleo, contratación de servicios especializados y desarrollo regional.
Kobrea es una empresa canadiense dedicada a la exploración de metales base. En Mendoza posee derechos sobre siete proyectos que abarcan más de 730 kilómetros cuadrados, posicionando a la provincia como un polo relevante para la minería vinculada al cobre y metales asociados.
Desde la compañía indicaron que los trabajos en El Perdido forman parte de una estrategia de largo plazo para evaluar y desarrollar recursos minerales en el suroeste mendocino, una región con potencial reconocido y creciente dinamismo en inversiones mineras.


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