La infraestructura hídrica en Chile, que abastecerá a tres grandes minas y supera el 85% de avance, demuestra el liderazgo de Techint en proyectos de gran escala para la sustentabilidad minera en un contexto de alta escasez hídrica.
La planta desaladora y el sistema de impulsión de agua que Techint Ingeniería y Construcción desarrolla en la Región de Antofagasta, para Aguas Horizonte SpA, avanzan con firmeza hacia su puesta en marcha. Este megaproyecto, destinado a suministrar agua a las minas Radomiro Tomic, Chuquicamata y Ministro Hales, ya superó varios desafíos técnicos y presenta avances destacados en obras marinas, estaciones de bombeo, el farellón y la planta desalinizadora.
Con una inversión superior a los US$1.000 millones, la obra responde a la necesidad de Chile de buscar fuentes alternativas de agua en medio de su severo estrés hídrico, reemplazando el uso de agua continental por agua de mar, especialmente en la industria minera. Techint lidera además proyectos de transporte de agua del mar hacia la Cordillera de los Andes, en línea con la creciente demanda global por recursos hídricos sustentables.
El proyecto, desarrollado como EPC para el consorcio Aguas Horizonte SpA, comprende una planta desaladora y un sistema de impulsión de agua de mar, que incluye un acueducto de 48 pulgadas y 160 kilómetros de recorrido, con un sistema de cablecarril para superar un desnivel de 3.000 metros desde la costa. Además, cuenta con estaciones de bombeo, líneas de transmisión de alta tensión, subestaciones y un reservorio, todo con un avance superior al 85%.
Paolo Rocca, presidente del Grupo Techint, y Oscar Scarpari, CEO de Techint Ingeniería y Construcción, recorrieron recientemente el proyecto en Antofagasta, destacando su complejidad y el impacto de sus avances. Rocca afirmó que se trata de “un desarrollo impresionante que posiciona a Techint en futuros desafíos mineros en Argentina”, resaltando también el compromiso de los jóvenes profesionales que participan en la obra.
Chile, principal productor mundial de cobre con el 28% de las reservas globales, enfrenta un escenario de alta escasez hídrica en sus minas en el desierto de Atacama y el norte del país. La necesidad de desalinizar y transportar agua desde el Océano Pacífico se vuelve cada vez más crucial en un territorio árido y desafiante, con altitudes que alcanzan los 6.000 metros.
Por su parte, Argentina se prepara para una nueva etapa en la megaminería metalífera, con múltiples proyectos de cobre en distintas etapas que demandarán inversiones millonarias. En este contexto, Techint avanza en desafíos sin precedentes, como el proyecto C20+ para Collahuasi, que consiste en un ducto de 44 pulgadas y 195 kilómetros desde el mar, con cinco estaciones de bombeo y una gran cantidad de mano de obra en su pico de ejecución.
Además, la compañía ha finalizado recientemente la construcción de cinco plantas en la refinería Dos Bocas en México, considerada la obra energética más importante de los últimos 40 años en ese país. En Argentina, también está desarrollando proyectos como VMOS en UTE con Sacde, y ha finalizado obras de oleoductos y gasoductos que refuerzan su liderazgo en infraestructura energética.


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