La producción argentina de cobre alcanzó su pico en 2002, con 203.700 toneladas, pero dejó de ser significativa tras el cierre de la mina Bajo La Alumbrera en 2018. Hoy, el país cuenta con una producción secundaria y marginal, que en 2024 fue de apenas 14.500 toneladas. Sin embargo, el sector minero mira hacia el futuro con optimismo, ya que diversas empresas planean invertir unos 20 mil millones de dólares en nuevos proyectos de cobre en los próximos años.
Según la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), el cobre lidera las inversiones en la minería local, superando a otros minerales como litio, plata, oro y uranio. Solo los seis proyectos más avanzados en desarrollo han estimado inversiones por 19.521 millones de dólares. Actualmente, Argentina cuenta con 21 proyectos registrados, de los cuales seis tienen previsto comenzar producción entre 2027 y 2031. Estos incluyen iniciativas de empresas como Lundin Mining, BHP, McEwen, Glencore, First Quantum y Zonda Metals GmBH.
De concretarse estos proyectos, Argentina podría posicionarse entre los diez mayores productores mundiales de cobre, impulsando significativamente su economía y su participación en el mercado global. La producción de cobre en el país, que llegó a su máximo en 2002, prácticamente desapareció en 2018, y las exportaciones, que en 2007 alcanzaron los 1.939 millones de dólares, en 2024 fueron de apenas 3,5 millones, realizadas por la mina Lindero en Salta, la única productora secundaria activa.
Con estas perspectivas, Argentina busca revertir su historia en la minería del cobre y aprovechar su potencial para convertirse en un actor relevante en el mercado global del metal rojo.


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