La provincia busca reactivar la producción de cobre en el país y posicionarse globalmente, mientras la feria Argentina Mining regresa con cifras récord tras 17 años de ausencia. Autoridades aseguran que el desarrollo económico y la protección ambiental son «metas posibles de alcanzar».
Mendoza ha marcado un hito en su historia minera con la inauguración de Argentina Mining 2025, un evento que regresa a la provincia tras 17 años y se consolida como el más grande en su trayectoria. El encuentro, que reúne a más de 4,000 inscritos, 80 empresas sponsors y 150 expositores, sirvió de marco para un anuncio que podría definir el futuro productivo de la región: la potencial reactivación de la minería del cobre en Argentina.
Javier Rojas, en su discurso inaugural, agradeció a las autoridades y a los sectores público y privado por el apoyo continuo, sin el cual el evento no sería posible. Tras recordar las dificultades que enfrentaron los mineros mendocinos luego de la edición de 2008, que obligó a Argentina Mining a buscar otras sedes, destacó un paralelismo histórico con el presente. La «gran noticia» del día fue la emisión de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto PSJ San Jorge. Rojas señaló que, de ser aprobado por la legislatura provincial, este proyecto «podría convertirse en el primer proyecto a volver a producir cobre en la Argentina». Este anuncio se da en el marco de la feria, lo cual, según Rojas, «marca claramente que comienza una nueva historia para la minería mendocina».
Rojas fue enfático al declarar que Mendoza tiene el potencial para más, afirmando: «Mendoza es la última frontera de la minería argentina y con trabajo, educación, inversión, cuidado del medio ambiente y sostenibilidad en todos sus aspectos es que nos convertiremos en una provincia que es una potencia minera mundial. Mendoza tiene con qué, Mendoza puede». Además, dedicó un emotivo recuerdo al fundador del evento, su padre Nivaldo Rojas.
El intendente Ulpiano Suarez celebró el regreso de la feria a la ciudad de Mendoza, destacando su relevancia estratégica para la agenda económica y productiva de la Argentina. Suarez enfatizó que la gran Ciudad de Mendoza —conformada por la capital y los municipios de Guaymallén, Godoy Cruz y Las Heras— se consolida como el «socio estratégico indispensable» para el desarrollo de la minería moderna en la región de Cuyo. La sinergia entre la ciudad y la industria minera se fundamenta en tres ejes principales, según el intendente:
Capital Humano: La capacidad de las universidades mendocinas para formar personal altamente calificado (geólogos, ingenieros, especialistas en ambiente).
Servicios Profesionales: Un ecosistema robusto que ofrece servicios complejos, incluyendo estudios jurídicos y contables, y desarrollos informáticos y de ingeniería, esenciales para la estructuración legal, financiera y técnica de los proyectos.
Calidad de Vida: La oferta consolidada de comercio, gastronomía, alojamiento y cultura que atrae y garantiza un entorno urbano dinámico y seguro para inversores y trabajadores del sector.
Suarez recordó que Argentina posee recursos mineros, especialmente minerales críticos como el litio y el cobre, que la posicionan como un actor de gran relevancia global en la transición energética. Esta actividad, de implementarse con calidad durante 30 años, puede generar actividad económica genuina y miles de empleos de calidad que eleven el promedio salarial de la provincia. El intendente también resaltó el liderazgo del gobernador Alfredo Cornejo, quien ha impulsado la actividad mediante la modernización del Código de Procedimiento Minero, la aprobación de más de 30 proyectos de exploración en Malargüe, y la integración a la Mesa Nacional del Cobre.
Sostenibilidad: un principio innegociable y de triple impacto
Tanto el intendente Suarez como la ministra Jimena Latorre destacaron que el desarrollo económico y la protección del agua no son destinos excluyentes. El principal desafío que enfrenta Mendoza es diseñar un modelo de desarrollo integral que garantice una distribución justa y sostenible de los beneficios, promoviendo una transformación productiva profunda. Para obtener el respaldo social necesario, Suárez mencionó dos premisas fundamentales: una cadena de valor local e integración territorial, en la que la minería sea el motor para el desarrollo de una amplia red de proveedores locales de insumos, bienes de capital y servicios (como consultoría, logística y ingeniería); y que la infraestructura (líneas eléctricas, rutas, conectividad, educación y salud) se integre a las comunidades y regiones mendocinas. Además, la sostenibilidad ambiental es clave para consolidar una actividad minera de triple impacto, que armonice el desarrollo económico y la rentabilidad con la generación de oportunidades y el cuidado del ambiente. Según Suárez, una minería de calidad prioriza la minimización del impacto y la restauración, bajo la vigilancia de una sociedad informada y participativa.
Por su parte, la ministra Jimena Latorre subrayó que la sostenibilidad en minería no es un «cliché» ni green washing, sino un compromiso con los cuatro estándares de la sostenibilidad: económica, ambiental, social y de gobernanza. La gobernanza implica la seguridad jurídica de las normas, las leyes y la confiabilidad de los controles, generando certeza y previsibilidad tanto a mendocinos como a inversores. Latorre concluyó que el desarrollo de la minería, siendo una actividad sumamente técnica y reglada, requiere el encuentro continuo entre el sector público, el privado y la academia/comunidad científica, ya que ninguno puede hacerla pujante sin el otro. El Intendente Suarez cerró su intervención criticando a aquellos dirigentes que «mienten y que con falsas consignas desinforman para meter miedo y frenar el desarrollo».
Cielo Manzi | El Inversor Energético y Minero


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