Argentina duplicó sus exportaciones mineras en el arranque de 2026 y el sector ya pesa más del 12% en las ventas externas

Con USD 1.513 millones en el primer bimestre, oro y litio lideraron un salto sin precedentes que redefine el perfil exportador del país. Cinco provincias concentran casi la totalidad de los envíos, con Suiza, China, Estados Unidos e India como destinos principales.

La minería argentina abrió 2026 con un registro que no tiene antecedentes. En apenas dos meses, las exportaciones del sector sumaron USD 1.513 millones, más del doble de lo alcanzado en el mismo período del año anterior y muy por encima del promedio histórico de los últimos quince años. La cifra no solo marca un récord en términos absolutos: también reposiciona a la actividad como uno de los ejes centrales de la generación de divisas del país.

El peso del sector dentro del comercio exterior ya refleja ese cambio. En enero y en febrero, la minería representó más del 12% del total exportado por Argentina, un nivel que consolida una transformación estructural en la composición de las ventas al mundo. Enero cerró con envíos por USD 812 millones; febrero aportó otros USD 664 millones. Cualquiera de esos registros, tomado de forma aislada, habría sido una marca destacada en años previos.

El oro fue el gran responsable del salto. En enero concentró el 71% de las exportaciones mineras, traccionado por la escalada de precios internacionales del metal. En el acumulado del primer bimestre, los despachos de oro superaron los USD 1.000 millones. San Juan se destacó como epicentro de esa dinámica: la actividad aurífera domina las ventas externas de la provincia y explica buena parte del impulso exportador del sector a nivel nacional.

El litio, en tanto, se afirmó como la apuesta de expansión hacia adelante. En febrero registró un récord mensual de USD 160 millones, sostenido por mejoras simultáneas en precios y en volúmenes embarcados. En lo que va de 2026, las exportaciones de litio crecieron más de 115% interanual, en línea con la demanda global vinculada a la transición energética y la electromovilidad.

La geografía del boom minero se concentra en cinco provincias: Santa Cruz, San Juan, Jujuy, Catamarca y Salta. Entre ellas explican casi la totalidad de los envíos del sector. Del otro lado, los principales compradores son Suiza, China, Estados Unidos e India, lo que habla de una inserción internacional diversificada y orientada a los grandes centros de consumo y refinación.

El dato de fondo es difícil de ignorar. La minería dejó de ser un actor marginal en la economía argentina. Con exportaciones en niveles récord, una participación creciente en el total de ventas externas y proyectos de litio que todavía están madurando, el sector se encamina a ocupar un lugar cada vez más determinante en la balanza comercial. Las proyecciones apuntan a que este protagonismo se profundice en los próximos años, a medida que nuevos desarrollos entren en producción y los precios de los minerales estratégicos sigan sostenidos por la demanda global.

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