La venta de Petrobras Argentina (PESA), la subsidiaria local de la petrolera controlada por el estado brasileño, será estructurada por Evercore Partners, una firma estadounidense de asesoría de bancos de inversión con escasa trayectoria en el país. La salida de Petrobras será, de hecho, una de sus primeras operaciones en el mercado doméstico. Evercore envió la semana pasada una carta a las principales petroleras –YPF, Pan American Energy (PAE), Pluspetrol y Tecpetrol- invitándolas a participar del proceso de venta de PESA y a realizar una oferta no vinculante por los activos de la empresa brasileña. El plazo para mostrar interés vence este miércoles, tal como adelantó PERFIL en su edición del domingo pasado.
El elección de Evercore –que cotiza en Wall Street con una capitalización bursátil de US$ 2 mil millones- hace sinapsis en la figura de Randy Crath, un banquero canadiense que hasta el año pasado ocupó uno de los principales puestos jerárquicos de Scotia Waterous, el brazo para el sector de Oil & Gas del Scotiabank, según publicó El Inversor Online.
Crath es un experto en la asesoría de adquisiciones y fusiones de activos energéticos en América latina. Entre 2010 y 2014, lideró transacciones por más de US$ 20 mil millones en la región. Petrobras confió en él en reiteradas ocasiones. También asesoró a Chevron durante la venta de sus activos en Santa Cruz, a Repsol en Brasil y la petrolera china Sinopec durante la compra en 2011 de los yacimientos de Occidental Petroleum (OXI) en el país.
Asfixiada por una deuda superior a los 90 mil millones de dólares, Petrobras tomó la decisión de retirarse de la Argentina tras llegar al país en 2002 con la compra de PeCom, la petrolera de Perez Compamc. La estrategia de la compañía brasileña es reconcentrarse en Brasil para enfrentar un contexto signado por el escándalo del Lava-jato, la investigación judicial que destapó una multimillonaria red de coimas encabezada por ex directivos de la petrolera.
El porfolio de Petrobras Argentina, el cuarto productor de petróleo del mercado loca, es amplio y variado: incluye casi 30 áreas petroleras en Neuquén, una refinería en Bahía Blanca, una red de más de 100 estaciones de servicios; una participación mayoritaria en Transportadora Gas del Sur (TGS), la central térmica Genelba y la hidroeléctrica Pichi Picún Leifú y plantas petroquímicas en Bahía Blanca (MEGA) y Santa Fe, entre otras. Su valor de mercado podría superar, en conjunto, los US$ 1000 millones, cuatro veces más que el valor bursátil de PESA, que ronda los US$ 260 millones. En rigor, Petrobras Brasil controla un 65% de la filial. El resto cotiza en la bolsa.
