El gobierno kelper criticó el embargo millonario contra petroleras de Gran Bretaña y de Estados Unidos que operan en las Islas Malvinas, denunciadas por explorar y explotar hidrocarburos ilegalmente, y dijo que se trataba de una decisión con fines políticos «sin ninguna justificación legal». Según Infobae, la administración kelper aseguró a través de un comunicado: «Los habitantes de las Islas Malvinas tenemos el derecho inequívoco a desarrollar nuestros recursos naturales como mejor nos parezca, incluyendo el desarrollo de una industria de hidrocarburos, y contamos con todo el apoyo del Reino Unido». «Leyes argentinas nacionales y su competencia no se aplican en las Islas Malvinas, y las amenazas de acciones legales contra empresas que operan legítimamente en aguas de Malvinas son más pruebas de los intentos del Gobierno de Argentina para impedir el desarrollo económico de las Islas Malvinas», sentenciaron. Además, sostuvieron que la medida tiene una «motivación política» y que es un «intento totalmente inaceptable de ejercer la jurisdicción extraterritorial, sin ninguna justificación legal alguna». Concluyen afirmando que «el Gobierno de las Islas Malvinas no tiene dudas acerca de su derecho legítimo a la licencia de actividades de exploración de petróleo y gas en alta mar conforme con la legislación promulgada en las Islas Malvinas, y seguirá apoyando a la industria de los hidrocarburos, desde la exploración exitosa hasta la inversión en la producción de petróleo en alta mar».
