El yacimiento no convencional de Vaca Muerta puede ser la llave de YPF para revertir el déficit energético de la Argentina en gas y petróleo. Tras la expropiación, por parte del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, del yacimiento de Repsol por unos 5.000 millones de dólares, YPF ha visto como en pocos días han aparecido recursos muy importantes de petróleo. Según La Gaceta, el valor de estos recursos podría ser cercano a los u$s 800.000 millones. No obstante, a esta cantidad habría que sumarle la potencialidad del gas no convencional, por lo que el valor total podría duplicarse. A estas escandalosas cifras, habría que restar, obviamente, el largo camino de costes que no han sido significados hasta el momento. En julio de 2013, en uno de los informes presentados en la Torre de Puerto Madero, bajo el título «El desafío energético», YPF consignó que los estudios realizados «han permitido confirmar que Vaca Muerta tiene un enorme potencial para la obtención de gas (802 TCF) y que cuenta con importantes recursos de petróleo que alcanzan los 27.000 millones de barriles». Así las cosas, este 30% de la petrolera de bandera representa cerca de 8.200 millones de barriles, sobre un total de 27.000 millones del yacimiento en su conjunto (YPF más el resto de las empresas operadoras). Si a estos recursos técnicamente recuperables se los multiplica por u$s 100, el valor medio que ha mostrado el barril de crudo (con referencia de Texas) en el mundo, se concluye que entre 2.000 y 3.000 metros bajo tierra, el recurso petrolero asciende a 820.000 millones. Por razones lógicas, se trata de una aproximación lineal.
