La compañía comenzó una campaña de 3.000 metros en el proyecto Totora, ubicado al sur de Vallenar. El plan apunta a validar datos históricos y consolidar un clúster de cobre y oro en una de las zonas más activas del mapa minero chileno.
ATERRA Metals (anteriormente Cascada Silver) ha dado el salto de la planificación al terreno con el inicio de una campaña de perforación de 3.000 metros en su proyecto Totora, en la Región de Atacama. La operación, situada a 60 kilómetros al sur de Vallenar y estratégicamente cerca de la Ruta 5, marca el comienzo de una fase crítica para validar el potencial de un distrito que busca posicionarse en el radar del cobre global.
El plan de ataque: Totora y Frontera
La campaña se divide en dos frentes específicos con objetivos técnicos claros:
- Pórfido Totora (2.500 metros): Utilizando perforación reversa, la empresa busca confirmar y ampliar los cuerpos mineralizados ya detectados en más de 10.000 metros de sondeos históricos. Los registros previos mostraron un sistema de 800 metros de rumbo con intersecciones destacadas, como el barreno DDHTP-02, que reportó 142 metros con 0,58% de cobre equivalente (CuEq).
- Frontera (500 metros): Posteriormente, se realizarán perforaciones diamantinas para respaldar una actualización de recursos. Este sector ya cuenta con una estimación histórica de 16 millones de toneladas indicadas y 34 millones de toneladas inferidas.
El objetivo final de la compañía es ambicioso: presentar una estimación oficial de recursos bajo estándares modernos durante el tercer trimestre de 2026.
Disciplina técnica y financiera
Un punto que destaca en la estrategia actual de ATERRA es la cautela técnica. La empresa ha ajustado recientemente su metodología de cálculo, incorporando recuperaciones metalúrgicas del 85% para cobre y oro, lo que ofrece una visión más conservadora y realista de las leyes minerales frente a anuncios previos.
En el plano financiero, la firma cuenta con el respaldo de 2,78 millones de dólares canadienses levantados en enero, destinados íntegramente a este programa y a pagos de opción. Además, para concentrar sus esfuerzos, la empresa decidió cancelar su opción sobre el proyecto Angie, apostando todas sus fichas al clúster de Atacama, que incluye también las zonas de Clinton, Taruca y Sevilla.
Contexto: Un cobre al alza
El inicio de las perforaciones coincide con un momento dulce para el sector en Chile. Cochilco ha reportado los niveles de exploración más altos en 13 años, impulsados por la demanda de cobre para la electrificación global. Con proyecciones de precio que rozan los US$ 5,00 por libra para 2026, los proyectos que logren demostrar continuidad y consistencia técnica ganan un valor estratégico inmediato.
Aunque Totora aún debe convertir los relatos históricos en evidencia científica defendible, el movimiento de ATERRA ya ha activado la cadena de servicios locales y empleo técnico en la región, transformando lo que era una promesa en papel en una realidad operativa en el desierto chileno.


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