La multinacional anunció la primera producción a escala industrial usando su sistema de biolixiviación Nuton® en Arizona. El avance valida la tecnología que también evalúa para el proyecto Los Azules, en San Juan. La compañía destaca menores emisiones, mayor recuperación y tiempos de desarrollo acelerados.
Rio Tinto alcanzó un hito clave para su estrategia de innovación en cobre. En la mina Johnson Camp, en Arizona, produjo el primer cátodo de cobre utilizando la tecnología de biolixiviación Nuton®, el mismo sistema que la compañía está probando para aplicarlo en el proyecto Los Azules, en la provincia de San Juan.
El logro llega tras más de tres décadas de investigación. Según la empresa, el paquete tecnológico diseñado para Johnson Camp permitirá producir alrededor de 30.000 toneladas de cobre refinado en una fase de demostración que se extenderá por cuatro años. El sistema emplea microorganismos naturales cultivados in situ para oxidar minerales sulfurados y acelerar la liberación del metal.
“Es un avance revolucionario que demuestra que es posible producir cobre de forma más limpia, rápida y eficiente a escala industrial”, afirmó Katie Jackson, directora ejecutiva de Rio Tinto Copper. La ejecutiva destacó que, mientras un proyecto tradicional tarda en promedio 18 años desde su concepción hasta la producción, Nuton logró resultados en solo 18 meses.
Una plataforma modular para yacimientos complejos
Nuton integra biología, química, ingeniería y herramientas digitales en un sistema modular que puede escalarse y adaptarse a diferentes depósitos. La compañía asegura que la tecnología permite recuperar cobre de sulfuros primarios —generalmente difíciles de procesar— con tasas de hasta 85 %, lo que abre la puerta a aprovechar recursos que históricamente se consideraban marginales.
Otra diferencia central es que Nuton elimina pasos industriales tradicionales como la concentración, fundición y refinación. En su lugar, produce cátodos de cobre directamente en la mina, lo que acorta la cadena logística y reduce costos operativos y ambientales.
Desde la firma remarcan que el proceso puede extender la vida útil de yacimientos existentes y aumentar los ingresos al transformar materiales que hoy se clasifican como residuos en mineral recuperable.
Menor huella de carbono y menor consumo de agua
El proyecto de Johnson Camp apunta además a convertirse en el productor de cobre con menor huella de carbono de Estados Unidos. Para ello, Nuton adquirió 134.000 certificados de energía renovable Green-e, lo que garantiza que el 100 % del consumo eléctrico provenga de fuentes limpias.
Con esa medida, la compañía calcula una huella de 0,82 kg de CO₂-e por cada kilo de cobre producido, muy por debajo del promedio mundial proyectado para 2026 (3,4 kg). También estima un consumo hídrico de 71 litros por kilo de cobre, casi la mitad del promedio global de la industria.
El presidente de Gunnison Copper, Stephen Twyerould, destacó el trabajo conjunto con Rio Tinto: “Alcanzar este rendimiento en tan poco tiempo demuestra lo que se logra cuando se combinan innovación, excelencia operativa y una visión común”.
Siguiente fase: validación técnica a largo plazo
Aunque la primera producción confirma la viabilidad operativa del método, Nuton inicia ahora una etapa de pruebas extensivas. Esto incluye ensayos plurianuales, verificaciones independientes y una revisión interna de Rio Tinto enfocada en confirmar la estabilidad de las tasas de recuperación y el comportamiento ambiental del proceso.
El avance en Arizona resulta especialmente relevante para las evaluaciones que la empresa realiza en Los Azules, donde Nuton se presenta como una opción para procesar sulfuros primarios con menores costos, menores emisiones y un desarrollo más acelerado.


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