El Centro Internacional de Arbitrajes (CIADI), que depende del Banco Mundial, acaba de rechazar un último recurso de la Argentina y confirmó que nuestro país deberá pagarle a la petrolera francesa Total la suma de 290 millones de dólares. Ahora, para hacer efectivo el crédito, la empresa deberá presentarse ante un tribunal argentino, la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo, que certifique el laudo extranjero que la beneficia para, así, poder cobrar esa suma. Según La Nación, la causa había sido iniciada por la empresa francesa en 2001, cuando, a raíz de la emergencia económica, demandó por ruptura del equilibrio económico financiero del negocio que desarrollaba y reclamó 1171 millones de dólares. El Estado nacional, defendido por la Procuración del Tesoro de la Nación, actualmente a cargo del jurista Carlos Balbín, logró que el laudo estableciera la deuda en una suma bastante inferior: 296 millones. Pero la situación del país no es sencilla, porque desde 2001 a la fecha la Argentina debió enfrentar 64 reclamos, de los cuales 38 todavía están en pleno trámite: a la fecha, el pasivo contingente del país llega a 11.000 millones de dólares. Es decir, ése es el monto de condenas potenciales. Aquellas 64 causas dieron lugar a un abanico de situaciones. En efecto, algunas empresas ya ganaron los juicios. Otras prefirieron desistir de sus planteos o arribar a acuerdos bilaterales, como ocurrió en 2005 con la gasífera Pioneer, que operaba en Tierra del Fuego. También hubo firmas que, como Total, decidieron seguir adelante con sus reclamos.
