La Austral es, quizás, la única cuenca subexplorada de las cinco productivas que posee la Argentina. Supo ser un importante pulmón gasífero del país, pero en los últimos 15 años su oferta registró una pendiente decreciente por la brusca retracción de la actividad en el upstream del sur de Santa Cruz. Aún así, cuenta con un potencial significativo para convertirse nuevamente en un relevante centro de despacho de gas.
La caída de las inversiones petroleras obedeció, fundamentalmente, a dos motivos centrales: por un lado, a los bajos precios internos del gas, que impidieron el desarrollo económico de campos eminentemente gasíferos; y por el otro, a la desmedida conflictividad sindical -obligó al Gobierno nacional a intervenir por tres años el sindicato de trabajadores petroleros de base-, que elevó los costos operativos en la cuenca e incluso provocó que varios compañías de servicios petroleros levantaran su base de Río Gallegos.
El primero de esos limitantes fue parcialmente superado a partir de la presentación, hace dos años, del Programa de estímulo a la inyección adicional de gas, conocido como Plan Gas, que autorizó un precio de US$ 7,50 por millón de BTU para la nueva oferta del fluido. El segundo es más complejo de resolver porque requiere el compromiso de todas los partes intervinientes en la industria, fundamentalmente de los gremios petroleros.
En esa dirección, hace 10 días se realizó una mesa de diálogo en la Cámara de Comercio de Río Gallegos de la que participaron los actores de la industria hidrocarburífera de la cuenca Austral. En representación de las petroleras que operan en la región dijeron presente Hugo Eurnekian, presidente de CGC, que en abril concretó la operación de los activos de Petrobras en la cuenca; Ignacio Perinciolli, por YPF; y Silvia Chacra, por Roch,, según consignó El Inversor Online.
Por el lado de los gremios lo hicieron Claudio Vidal, secretario del Sindicato de Petroleros Privados; Marcelo Turchetti, del Sindicato de Petróleo, Gas y Biocombustibles de la Cuenca Austral; y Diego Fernández, del Sindicato de Petroleros Jerárquicos, Ricardo Soporsky y por el Sindicato de Camioneros.
“Creo que fue un reunión muy positiva, que marca algo que venimos haciendo hace rato, que es tender puentes y buscar el diálogo absoluto con todas las partes involucradas de manera de poder sacar esto adelante”, señaló Eurnekian, uno de los sobrinos de Eduardo Eurnekian, presidente de Corporación América y uno de los empresarios con mayor peso específico del país.
“Somos muy recientes como operadores. Ya estábamos aquí (por Santa Cruz) como no operadores desde hace varios años, pero recién en abril tomamos un rol más preponderante con la operación de estos yacimientos. Estamos muy contentos de haber tenido esta reunión para marcar el diálogo. Si entramos en Santa Cruz es para crecer en inversión, en producción y en reservas. Pero eso no lo podemos lograr solos. Necesitamos del compromiso de los trabajadores y de las autoridades de la provincia”, afirmó el ejecutivo en diálogo con el programa de cable Comprometidos, editado en Río Gallegos.