Durante 37 años, Juan José Aranguren trabajó en Shell Argentina y, durante 12 años, fue su CEO. Pero en pleno año electoral, pegó el portazo y dejó la petrolera que lo vio crecer, dejando atrás éxitos, un tendal de peleas y cruces políticos. Su salida, también, despertó un rumor que se convirtió en realidad: era el hombre elegido por Mauricio Macri para ocupar un cargo clave en su Gobierno, ahora confirmado, el Ministerio de Energía y Minería.
Ingeniero químico de profesión, con un posgrado en Ingeniería en Sistemas por la Universidad de Buenos Aires (UBA), tuvo un largo camino dentro de Shell. Primero, tecnólogo junior; luego, economista de Refinería y tareas gerenciales en Marketing, Comercialización y Refinación. Luego, desde 2003, fue presidente y, al mismo tiempo, vicepresidente de Suministros y Distribución para América latina. Así lo publicó Apertura.com.
Su puesto, sin embargo, no lo alejó de la agenda política y se coronó como uno de los primeros ejecutivos de empresa en enfrentar al entonces presidente Néstor Kirchner.“No suban el precio de los combustibles”, fue la orden del poder Ejecutivo. Aranguren desoyó y aumentó los precios entre 2,6 y 4,2 por ciento. La guerra estaba declarada entre Kirchner, quien llamó a boicotear a la petrolera, y el CEO de Shell, un fanático del golf, la lectura y un apasionado por Boca Juniors.
Pero el enfrentamiento con Kirchner, lejos de debilitarlo, lo benefició. «Los verdaderos afectados fueron los estaciones, las pymes», indicó el empresario, durante una entrevista. Resulta que el combustible que no se vendió en la Argentina se exportó, beneficiando a Shell. «Tuvimos una merma en nuestras ventas», reconoció Aranguren en ese momento, pero aclaró: “Terminamos el año con una ganancia de US$ 57 millones”.
De no haberse dedicado a la industria petrolera, Aranguren asegura que hubiera sido médico, matemático o abogado. Padre de dos hijos, dividió su tiempo personal con el trabajo y, también, más peleas con el poder. Su gran rival fue Guillermo Moreno, ex secretario de Comercio Interior. Moreno le impuso 117 sanciones (donde lo acusaba de desabastecedor) por un monto de $ 1 millón cada una. En 2007, pidió de 6 meses a 4 años de prisión para Aranguren. Finalmente, todas las sanciones -y el pedido de prisión- quedaron en la nada porque el CEO fue sobreseído.