El presidente del Capítulo de Ingeniería de Minas del CIP Lima planteó la necesidad de definir políticas de largo plazo y una normativa técnica específica para transformar los recursos identificados en proyectos de exploración.
El Perú cuenta con un importante potencial geológico de litio y uranio que podría diversificar la minería nacional y consolidar la participación del país en la transición energética global, según afirmó Jorge Soto Yen, presidente del Capítulo de Ingeniería de Minas del Colegio de Ingenieros del Perú (Consejo Departamental de Lima). Durante su exposición en el I Foro Internacional de Uranio y Litio, organizado por el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y el Ministerio de Vivienda, el especialista advirtió que el principal desafío actual radica en transformar estos recursos naturales en proyectos concretos de exploración y desarrollo comercial, una fase en la que el país aún no registra actividad productiva.
De acuerdo con el diagnóstico presentado, las zonas con mayor potencial de litio se localizan en las regiones de Puno, Cusco, Arequipa, Moquegua, Tacna e Ica, donde se ha detectado la presencia del mineral en salares, rocas volcánicas y pegmatitas. En lo que respecta al uranio, los estudios e investigaciones geológicas más avanzados se concentran en las localidades de Macusani y Corani, en la región de Puno. Sin embargo, Soto Yen, quien también se desempeña como director de la Escuela Profesional de Ingeniería de Minas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, aclaró que la viabilidad de estos yacimientos dependerá de que el Estado genere condiciones de competitividad, seguridad jurídica, información geocientífica de calidad y procedimientos administrativos más eficientes.
Para revertir la falta de proyectos activos, el especialista propuso el diseño de una política nacional orientada a estos minerales estratégicos. El plan contempla el establecimiento de una normativa técnica específica para el litio y el uranio, la creación de un marco regulatorio predecible, la generación de incentivos financieros para campañas de exploración y el fortalecimiento de la información geológica del territorio. Asimismo, planteó la necesidad de promover alianzas de transferencia tecnológica entre el Estado, el sector privado y las universidades, asegurando el cumplimiento de altos estándares socioambientales y la formación de profesionales especializados.
La propuesta técnica sugiere además analizar detalladamente los distintos modelos de negocio e industrialización que actualmente implementan países de la región como Argentina, Chile, Bolivia y Brasil. Para integrarse con éxito a las cadenas globales de suministro de minerales críticos, se requiere una visión de largo plazo que trascienda las gestiones gubernamentales y garantice estabilidad a los inversores internacionales.
