Bastó que el termómetro marcara más de 33 grados para que, otra vez y como cada verano, miles de vecinos porteños y del conurbano se quedaran sin luz. Antes del mediodía, había poco más de 13.000 usuarios sin energía, pero la ola de calor y el consiguiente consumo récord del servicio, que se produjo a media tarde de ayer, afectaron a más de 50.000 hogares.
En algunos casos, los cortes fueron sorpresivos; en otros, debutó el plan anunciado por el ministro de Energía, Juan José Aranguren, y las interrupciones fueron programadas e informadas a través de la página web del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE).
A las 13.30, una llamada al teléfono celular sorprendió a María Elena. «Una grabación con voz femenina me informaba que había un corte de energía en mi domicilio. Se disculpaba por las «molestias ocasionadas» y prometía devolver el servicio «lo antes posible»», contó a La Nación. María Elena era uno de los tantos usuarios de la compañía Edenor que se quedarían sin luz unas cuantas horas. La vecina de Florida, en el municipio de Vicente López, agregó: «No es la primera vez que en mi domicilio se corta la energía durante el verano. Es algo que sucede desde hace tres años y de manera sistemática. Por ejemplo, en 2013 estuve desde la mañana de la Nochebuena durante 48 horas sin servicio. Pero nunca antes me habían llamado de la empresa para avisarme». La comunicación la sorprendió.