La cotización al contado cede un 0,1 % por el riesgo inflacionario global mientras los inversores aguardan los índices de precios en Estados Unidos.
El precio del oro al contado descendió este martes un 0,1 %, situándose en US$ 4.399,99 por onza a las 10:24 GMT tras haber tocado un máximo intradía de US$ 4.442,70, mientras que los futuros para entrega en diciembre retrocedieron un 0,7 % hasta los US$ 4.444,50. El mercado opera con cautela ante el incremento en los precios del petróleo derivado de ataques perpetrados por los hutíes de Yemen contra instalaciones energéticas y ciudades en Arabia Saudita.
Esta escalada elevó los riesgos inflacionarios y fortaleció las expectativas de un ajuste monetario por parte de la Reserva Federal. A esto se sumaron los datos de empleo de agosto en Estados Unidos, que reflejaron una aceleración en la creación de puestos de trabajo y una tasa de desempleo estable del 4,1 %, factor que provocó una caída de hasta el 2,4 % en el oro el viernes previo. Los operadores elevan al 60 % la probabilidad de un alza de tasas en la próxima reunión de la Fed según la herramienta FedWatch de CME. Las pérdidas del metal se vieron acotadas por la debilidad del dólar, en vísperas de la publicación del índice de precios al productor el jueves y del índice de precios al consumidor el viernes. En el resto del complejo de metales preciosos, la plata cayó un 0,1 % a US$ 66,08 por onza, el paladio cedió un 0,4 % a US$ 1.387,43 y el platino avanzó un 0,6 % a US$ 1.836,72.


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