El Gobierno provincial comenzó la planificación de un nuevo polo minero en Las Heras, colindante al proyecto PSJ Cobre Mendocino. La iniciativa, presentada en la feria minera PDAC en Canadá, busca sistematizar información geológica para atraer inversiones y consolidar el desarrollo metalífero en el norte mendocino.
Mendoza profundiza su estrategia de apertura y planificación minera con el lanzamiento del Distrito Minero Norte. Esta nueva área de estudio, ubicada en el departamento de Las Heras, se proyecta como un espacio clave para el desarrollo ordenado de futuros proyectos metalíferos, aprovechando la inercia positiva generada por el avance del proyecto cuprífero PSJ.
La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, confirmó el inicio de los estudios de prospección y relevamiento técnico durante su participación en el encuentro internacional PDAC en Toronto, Canadá. Allí, la delegación mendocina expuso el potencial geológico de la provincia ante inversores globales, marcando una nueva etapa para la actividad en el territorio.
Sinergia con el proyecto PSJ
La estructuración de este distrito no es casual: se localiza en una zona lindante a PSJ Cobre Mendocino, el emprendimiento que recientemente marcó un hito al obtener la aprobación de su Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y presentar su solicitud de adhesión al RIGI con una inversión de 630 millones de dólares.
Al situarse en una zona colindante, el nuevo Distrito Minero Norte podrá capitalizar la información geológica ya existente y proyectar sinergias logísticas e infraestructurales. El objetivo del Gobierno provincial es generar una base de datos sistematizada que reduzca los riesgos de inversión en las etapas iniciales de exploración y facilite la toma de decisiones para las empresas interesadas.
Desarrollo planificado y seguridad técnica
Desde el Poder Ejecutivo señalaron que esta iniciativa responde a un esquema de desarrollo minero planificado. Antes de habilitar nuevas concesiones de exploración o explotación, la provincia busca evaluar con precisión el potencial del suelo mediante criterios técnicos y ambientales rigurosos.
Este modelo de planificación territorial, habitual en provincias con larga tradición minera, busca ordenar la actividad desde su génesis. De esta manera, Mendoza intenta consolidar un polo minero en el norte provincial que no solo atraiga capitales, sino que también garantice un crecimiento sustentable y previsible para un sector que vuelve a ganar protagonismo en la agenda económica local.
