Después de un primer momento de confusión en las provincias, los ministros Rogelio Frigerio (Interior) y Juan José Aranguren (Energía), les confirmaron ayer a los ministros provinciales del área energética que la tarifa social estipulada por el Gobierno para el servicio de electricidad regirá para todo el país. Ocurrió en una reunión entre las partes que se llevó a cabo en la cartera de Energía.
Según el Gobierno, la tarifa social para la parte de generación (el primer eslabón de la cadena) será idéntica para todo el país. Pero fuentes oficiales aclararon que el precio que se le cobrará a los clientes por el costo de distribución será una decisión de cada gobernación, por lo que en ese ítem podría haber variaciones. Sucede que la confección y puesta en práctica de nuevos cuadros tarifarios es una capacidad que está en manos de los entes reguladores de cada distrito, algo que podría generar nuevas distorsiones entre la Capital Federal, el conurbano y las provincias.
Nación y las gobernaciones se dieron un plazo de 90 días para conciliar la aplicación de las tarifas sociales en todo el país. En el encuentro hubo momentos de diferencias y rispideces. La madeja de discrepancias comenzó el viernes pasado, cuando Aranguren informó en una conferencia de prensa que la tarifa social alcanzaría a 900.000 usuarios en las zonas de concesión de Edesur y Edenor, sin mencionar a los consumidores del resto del país. Por ello, las administraciones de las distintas provincias presionaron al gobierno nacional para que actualice la medida a través de una nueva norma que las comprenda de manera expresa.