El sector minero consolidó su crecimiento en 2025 con un fuerte aumento de exportaciones, mayor aporte al PBI y un rol clave en la generación de divisas e inversiones, según datos oficiales y de la industria.
El año 2025 dejó cifras que colocaron a la minería en el centro de la conversación económica en la Argentina. Con exportaciones que alcanzaron un máximo histórico en el acumulado de enero a noviembre y un mayor aporte a la actividad nacional, el sector reafirmó una tendencia sostenida: la minería amplió su participación dentro de la estructura productiva del país.
El dato que ordena el análisis surge de la comparación interanual. El aporte de la minería al Producto Bruto Interno (PBI) creció más de un 8,5% al contrastar el primer trimestre de 2025 con el mismo período de 2024. De acuerdo con el informe, este desempeño confirma que el sector mantiene un sendero de expansión y gana peso relativo dentro de la economía argentina.
Este crecimiento se apoya con fuerza en las economías regionales donde la minería tiene un rol determinante en el comercio exterior. Según datos de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y de la Secretaría de Minería, en Catamarca, Santa Cruz y Jujuy el sector explica el 80% de las exportaciones provinciales. En Salta, en tanto, la participación alcanza el 44%, lo que refleja una alta dependencia de la canasta exportadora minera.
El impacto macroeconómico se refuerza por el aporte de divisas. A lo largo del siglo XXI, la minería y la agroindustria se consolidaron como los únicos sectores que exportaron sistemáticamente por encima de sus importaciones, posicionándose como aportantes netos de dólares. En el caso de la minería, el balance cambiario es positivo de manera ininterrumpida desde 2003, un rasgo poco frecuente en la economía argentina.
En una mirada de largo plazo, la minería generó el 7,5% de las divisas netas del país en las últimas dos décadas, mientras que la agroindustria aportó el 92,5% restante. La diferencia también se observa en la eficiencia importadora reciente: en los últimos cinco años, la agroindustria exportó en promedio seis dólares por cada dólar importado, mientras que la minería exportó nueve dólares por cada dólar de importación.
El capítulo de inversiones consolida el protagonismo del sector. La minería aparece como el mayor inversor dentro del Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI), al concentrar cerca del 65% de las aplicaciones presentadas. Dentro de ese universo, los proyectos de cobre concentran el 73% de las inversiones, lo que marca con claridad la orientación de los capitales hacia ese mineral.
Esta gravitación también se refleja en la inversión extranjera directa (IED). Entre 2003 y 2024, la minería fue el principal sector de ingreso neto de divisas por IED en la Argentina. Además, durante el primer semestre de 2025 mantuvo el liderazgo en aportes de capital, de acuerdo con los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
En términos de comercio exterior, las exportaciones mineras alcanzaron los 5.406 millones de dólares entre enero y noviembre de 2025, superando en un 16% el total exportado durante todo 2024, según datos de la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera de la Subsecretaría de Desarrollo Minero. Ese desempeño explica por qué 2025 es señalado como un año récord para el sector.
Dentro del total exportado, los minerales metalíferos fueron el principal motor del crecimiento. En el acumulado anual aportaron 3.700 millones de dólares, con un aumento del 34,4% asociado a la mejora de los precios internacionales. Solo en noviembre generaron 434 millones de dólares y concentraron el 83,6% de los envíos, lo que evidencia su peso dominante en el comercio exterior minero.
El litio, en cambio, mostró un desempeño impulsado más por volumen que por precios. A pesar de un contexto internacional desfavorable en términos de valores, el sector alcanzó su mejor registro histórico: en el acumulado anual exportó 783 millones de dólares, un 37,1% más que en 2024. El crecimiento se explicó por el aumento de la producción, vinculado a la entrada en operación de nuevos proyectos a lo largo del año.
