La deuda de las distribuidoras eléctricas del interior llega a cifra récord

En situación crítica y con las cuentas en rojo, el sistema eléctrico ha sumado una nueva complicación económica que promete hacer más grave y compleja la situación que heredará el próximo gobierno. Según LPO, a medida que se acercan las elecciones y el recambio presidencial, las principales empresas provinciales eléctricas están dejando de pagar las facturas mensuales por la energía que reciben del sistema. Las boletas impagas por la provisión de energía que las distribuidoras estatales y privadas del interior arrastran con la CAMMESA -la administradora estatal del mercado eléctrico que maneja Esteban Kiper- alcanzaron el mes pasado un nuevo récord de 12.095 millones de pesos. La decisión de las compañías provinciales de cortar los pagos a la CAMMESA obedecería, básicamente, a dos razones. La primera tiene que ver con los atrasos que registra la Nación el desembolso de los fondos comprometidos en el “acuerdo federal de convergencia tarifaria”. A principios de año, la mayoría de las provincias acordaron con el ministro de Planificación, Julio De Vido no subir las tarifas de distribución a cambio de compensaciones y aportes económicos destinados a obras prioritarias y al pago de los aumentos salariales. Esos fondos bajaron casi sin problemas hasta mediados de año, pero ahora acumulan más de tres meses de retraso. La segunda razón está vinculada con una jugada política de varios gobernadores que saben que, en medio del proceso electoral, los funcionarios nacionales no van a aplicarles represalias, ni sanciones si dejan de pagar la energía eléctrica que toman del sistema nacional.

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