La minera canadiense activó un plan de contingencia tras el inicio de una huelga legal del sindicato Unión Número 2 en la Región de Atacama, que representa a la mitad de los trabajadores directos de la planta.
El inicio de 2026 encontró a Capstone Copper Corp. enfrentando un fuerte desafío operativo en Chile. Desde las primeras horas de este viernes 2 de enero, la mina Mantoverde, ubicada en la Región de Atacama, opera bajo un esquema de servicios mínimos y actividades reducidas a raíz de una huelga legal impulsada por el sindicato Unión Número 2, tras el fracaso de la negociación colectiva.
La medida de fuerza tiene un impacto directo sobre la operación. El sindicato en huelga agrupa a cerca del 50% de los trabajadores directos de la planta, lo que equivale aproximadamente a una cuarta parte de la dotación total del proyecto. Ante este escenario, la compañía se vio obligada a implementar un plan de contingencia que contempla una disminución gradual y segura de las actividades, con una capacidad operativa estimada en torno al 30% mientras se mantenga la paralización.
Desde Capstone Copper señalaron que la notificación de la huelga llegó luego de múltiples instancias de diálogo “de buena fe” para alcanzar un nuevo contrato colectivo. La situación contrasta con lo ocurrido durante 2025, cuando la empresa logró cerrar acuerdos a tres años con los otros tres sindicatos que operan en Mantoverde, evitando conflictos laborales en el yacimiento.
Pese al actual punto muerto, la gerencia reiteró su disposición a retomar las conversaciones y llamó a un “diálogo constructivo” que permita normalizar las tareas en el corto plazo. Mantoverde emplea a cerca de 3.000 personas entre trabajadores directos y contratistas, por lo que el conflicto genera preocupación tanto en la compañía como en la región.
El paro vuelve a poner en primer plano la relevancia económica del yacimiento para Chile. Solo en 2024, Mantoverde distribuyó más de US$ 682 millones en valor económico dentro del país, con una porción significativa destinada a salarios, beneficios y encadenamientos productivos locales.
Mientras el sindicato mantiene la medida de fuerza en las puertas de la mina, el mercado y las autoridades siguen de cerca la evolución del conflicto. El desenlace será clave no solo para la continuidad operativa de Mantoverde, sino también para el suministro de cobre en un mercado global que inicia el año con una oferta ajustada.
