La suiza Glencore anunció que volverá a producir cobre en Alumbrera a partir de 2028, tras ocho años de mantenimiento. La decisión se apoya en un nuevo escenario fiscal y en el boom global del mineral. La compañía planea invertir más de US$14.000 millones en Alumbrera, MARA y El Pachón, y anticipa la generación de más de 10.000 empleos directos.
Glencore anunció que reactivará la producción de cobre en Alumbrera, la última mina que operó a gran escala en la Argentina y que detuvo su actividad en 2018, luego de 21 años de operación. En su pico histórico, en 2002, había alcanzado 203.700 toneladas anuales.
“Glencore anuncia la reactivación de operaciones en Alumbrera hacia fines de 2026, y prevé el inicio de su producción para el primer semestre de 2028”, informó la compañía en un comunicado difundido este miércoles.
La minera explicó que la decisión se basa en un “régimen fiscal robusto” que brinda mejores condiciones para invertir, así como en el aumento sostenido del precio del cobre y del oro, y en las perspectivas positivas para ambos metales en el mercado global.
Una vez completados los permisos y alcanzada la plena operación, Alumbrera producirá alrededor de 75.000 toneladas de cobre, 317.000 onzas de oro y 1.000 toneladas de molibdeno durante los primeros cuatro años.
Glencore estimó inversiones superiores a los US$14.000 millones entre Alumbrera, MARA y El Pachón en la próxima década, junto con la creación de más de 10.000 empleos directos en la fase de construcción.
Además de Alumbrera, la compañía tiene en el país otros dos proyectos estratégicos: MARA —propietaria del yacimiento Agua Rica, ubicado en Catamarca— y El Pachón, en la provincia de San Juan.
“Estamos viendo el resurgir de la minería en la Argentina. El país es un lugar de muchísimo potencial”, había dicho recientemente Martín Pérez de Solay, CEO local de Glencore. “En gran medida, nuestro crecimiento planeado en cobre viene del desarrollo de estos proyectos”, añadió.
El ejecutivo remarcó hoy que el reinicio de Alumbrera también facilitará la puesta en marcha de MARA. “Reduce el riesgo de la planta concentradora y de la logística de transporte, y reentrena a la fuerza laboral antes de obtener el primer mineral de Agua Rica. Además, mantiene infraestructuras críticas que pueden compartirse, generando sinergias operativas”, afirmó.
El contexto global también favorece los planes. El mundo demanda entre 25 y 26 millones de toneladas de cobre por año, mientras que los grandes productores buscan sostener el ritmo: Chile intenta extender la vida útil de minas maduras, Perú enfrenta desafíos de expansión y la República Democrática del Congo ya agotó una parte de sus nuevos descubrimientos. En este escenario, la Argentina emerge como un actor de peso.
El cobre es clave en la electrificación: se utiliza en redes, autos eléctricos, energías renovables y data centers. Se espera que la demanda global trepe desde los actuales 26 millones de toneladas hasta más de 35 millones antes de 2035.
La reactivación de Alumbrera se suma al avance de otros proyectos de gran escala, como Los Azules, Vicuña y Taca Taca, que también buscan capitalizar el nuevo ciclo del cobre.
Glencore solicitó su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para Agua Rica y El Pachón, con planes de inversión que oscilan entre US$3.500 y US$4.500 millones en el primer caso y entre US$8.500 y US$10.500 millones para la fase inicial del segundo.
Según la empresa, entre ambos proyectos se crearán más de 10.000 empleos directos en la etapa de construcción y más de 2.500 en la fase operativa, además de dinamizar las cadenas de proveedores de Catamarca y San Juan.


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