La prima Yangshan alcanzó su nivel más alto en un año reflejando un mayor consumo de metal refinado en el gigante asiático.
La cotización internacional del cobre registró un nuevo avance en las principales plazas bursátiles de metales, impulsada por una sólida recuperación de la demanda física en China y la acumulación de pérdidas operativas en Chile tras un intenso temporal en la zona cordillerana.
El repunte del metal rojo se sustentó en el salto de la prima Yangshan, indicador clave que mide el costo adicional que pagan los compradores para importar cobre refinado al mercado chino. El índice alcanzó su nivel más alto de los últimos doce meses, evidenciando una mayor disposición a pagar por el suministro ante las expectativas de consumo en infraestructura, redes eléctricas, energías renovables y electromovilidad para la segunda mitad del año.
Restricciones de oferta en el principal productor mundial
En simultáneo con la demanda asiática, el mercado enfrenta mayores tensiones por el lado de la oferta. En Chile, mayor productor global del mineral, un sistema frontal que afectó al norte del país obligó a paralizar o reducir preventivamente las faenas en yacimientos clave. Entre las operaciones afectadas figura la mina Caserones, operada por Lundin Mining.
Las interrupciones climáticas impactan en un escenario donde la producción chilena ya mostraba dificultades para retomar sus niveles históricos de extracción. Analistas del sector advirtieron que, aun si las complicaciones operativas resultan ser transitorias, cualquier desbalance en los despachos del país trasandino repercute rápidamente en las cotizaciones globales debido al bajo colchón de inventarios.
Incertidumbres y rol en la transición energética
Pese al impulso reciente, los especialistas señalaron que la evolución del precio del cobre dependerá en los próximos meses de la sostenibilidad de la actividad económica china, la orientación de la política monetaria en Estados Unidos y las fricciones geopolíticas sobre los mercados globales de materias primas.
Dado su rol como insumo crítico para la fabricación de vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento energético y la expansión de redes eléctricas, el comportamiento de la cotización del cobre continúa siendo monitoreado como un termómetro clave de la transición energética global.
