El oro toca su máximo histórico y enfrenta una corrección impulsada por avances en las negociaciones entre EE. UU. y China

El valor del oro cayó por debajo de los US$4.000 la onza tras un rally que lo llevó a un récord, en medio de expectativas de un acuerdo comercial que reduce la demanda de activos de refugio.

El precio del oro al contado experimentó una caída significativa, situándose por debajo de los US$4.000 por onza, en la peor corrección en más de una década. La abrupta baja del 3,2% interrumpió un rally que había llevado al metal a superar los US$4.380 la semana anterior, generando inquietudes sobre si esa tendencia alcista había alcanzado su punto máximo.

Este retroceso se atribuye principalmente a las expectativas de un posible acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, que parecen haber mejorado en las últimas semanas. La proximidad de una cumbre en la que los presidentes Donald Trump y Xi Jinping podrían anunciar avances ha reducido el temor a una escalada en las tensiones, lo que, a su vez, ha disminuido la demanda de activos considerados refugios seguros, como el oro.

Históricamente, los movimientos del metal precioso han sido influenciados por la incertidumbre geopolítica y las decisiones de política monetaria. El reciente máximo se sustentó en apuestas sobre recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, además de operaciones de devaluación y otras estrategias de los bancos centrales para sostener el crecimiento económico.

Pese a la corrección, el oro mantiene una subida anual superior al 50%, resultado de las compras masivas por parte de bancos centrales y fondos de inversión. Sin embargo, analistas advierten que la reciente corrección puede ser solo el comienzo de una fase de ajustes más profundos, especialmente si la tendencia alcista en los mercados bursátiles se mantiene y los inversionistas se vuelven más cautelosos.

Desde la Asociación del Mercado de Lingotes de Londres (LBMA), donde se realizó una conferencia con récord de asistentes en Kioto, especialistas como John Reade, del Consejo Mundial del Oro, sugieren que una caída a niveles cercanos a US$3.500 puede ser saludable para el mercado, permitiendo una consolidación antes de nuevos movimientos.

En el frente macroeconómico, las decisiones de política monetaria de bancos centrales clave —incluyendo la Reserva Federal, el BCE y el Banco de Japón— marcarán la tendencia a corto plazo. La expectativa de un recorte en las tasas de interés en EE.UU. en 25 puntos básicos podría favorecer la recuperación del oro, aunque la volatilidad en los fondos cotizados en bolsa (ETF) y otros flujos de inversión mantienen un escenario incierto.

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