A días de asumir como ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren ya se calza el traje de funcionario del próximo Gabinete nacional y coordina encuentros con referentes determinantes del sector. Ayer, el ex presidente de Shell se reunió con el titular del sindicato petrolero de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, en una cumbre que ambos consideraron como positiva y que tuvo una nutrida agenda sobre los desafíos energéticos que vienen.
Tras cuestionar a principios de noviembre algunos dichos de Aranguren en los que relativizó la importancia de que Argentina lograra la soberanía energética, Pereyra le planteó al futuro ministro una serie de problemáticas que considera trascendentales. En primer lugar, el senador neuquino lo consultó sobre qué precio interno tendrá el barril de petróleo, que en Neuquén se vende en torno a los US$ 77 (Medanito) y en Chubut cerca de los US$ 63 (Escalante), muy por encima de la cotización internacional, que se ubica alrededor de los US$ 42.
Aranguren le respondió que las tarifas serán “debatidas y acordadas entre las partes intervinientes en la industria”, y le adelantó que convocará “a los gobernadores de las provincias petroleras, a las empresas y representantes gremiales de los trabajadores del sector”. Además, agregó: “Se terminó la era de las imposiciones, viene la etapa del diálogo”.
Pereyra, en tanto, reveló que en la charla “acordamos en que es prioridad trabajar para superar el déficit energético, que es el gran problema de los argentinos con un horizonte inmediato de terminar con la importación de combustibles” y sostuvo que, según Aranguren, se continuará normalmente con la explotación de los yacimientos hidrocarburíferos convencionales y no convencionales.
El dirigente petrolero se mostró esperanzado respecto a la posible llegada de inversores al país que, desde el macrismo creen, se producirá con el cambio de aire político. “Esto será fundamental porque enfrentaremos un año muy difícil, como por ejemplo la reducción de inversiones que ya adelantara Chevron, por lo que el gran objetivo a conseguir en la industria es el de generar confianza”, consignó Pereyra.