El Frente para la Victoria buscará aprobar hoy en la Cámara de Diputados el proyecto que establece un cupo femenino para las contrataciones en empresas públicas y privadas del sector hidrocarburífero. El texto, presentado en el Congreso por la neuquina Nancy Parrilli, deberá luego ser ratificado por el Senado para conseguir estatus de ley. Algo difícil, dado el corto tiempo que queda hasta el cambio de gobierno, pero no imposible.
La sesión en la Cámara baja fue convocada a las 11.45 y se espera que el kirchnerismo no tenga mayores inconvenientes en avanzar con el temario, que también incluye la estatización del yacimiento de Río Turbio. El bloque que conduce Juliana Di Tullio funciona con un número ajustado pero compacto desde hace meses. Con la inclusión del proyecto de creación de Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF), el oficialismo se habría asegurado la colaboración de Claudio Lozano (Unidad Popular) y Pablo López (Frente de Izquierda), entre otros.
El proyecto por el cupo femenino en la industria petrolera apunta a garantizar que un mínimo de 30% de los empleos del sector vayan a mujeres, con una aplicación gradual. Las empresas del sector deberán ir cubriendo las vacantes que surjan con trabajadoras, hasta alcanzar el cupo. En los tres primeros años de vigencia de la ley deberán garantizar que al menos un 10% de los empleados son mujeres. Al cumplir el quinto año deberán haber sumado otro 10%, para llegar al 30% al cumplirse ocho años de promulgada la ley, según publicó El Inversor Online.
La norma incluye un artículo que obligará al Ministerio de Trabajo a promover “la utilización de un lenguaje no sexista” en las empresas del sector y adoptar planes de prevención del acoso sexual; además de recomendar la implementación de sistemas de rotación de puestos de trabajo en protección del embarazo y la maternidad y proyectar la instalación de salas maternales y guarderías.
Se acerca el tiempo de ver cuán fructuosa será la cosecha de la siembra realizada por un grupo de directivos de empresas privadas que en los últimos meses invirtió horas de su tiempo en asesorar en temas energético-petroleros a la Fundación Pensar, centro de políticas públicas del PRO.
Desde principios de año y fundamentalmente a partir de julio, cuando Juan José Aranguren dejó la presidencia de Shell Argentina para abocarse de lleno a la coordinación de los equipos energéticos de la fundación con sede en el barrio de San Telmo, más de dos decenas de profesionales de la industria se acercó para colaborar –con mayor o menor dedicación- con el armado de un diagnóstico y plan de acción para cada negocio de la industria.
Desde el domingo a la noche, concretado el triunfo de Mauricio Macri en el bollotage, la inminente definición del gabinete del nuevo gobierno es campo fértil para especulaciones . Fiel a su estilo, Aranguren mantiene la cautela y evitará avanzar en nombres propios hasta no ser confirmado como titular de Energía. Ayer reunió a sus colaboradores de su máxima confianza –entre los que figuran Andrés Chambouleyron y Sebastián Scheimberg, cercano a Daniel Montamat, ex secretario de Energía- para comentarles los pasos a seguir.
Una vez confirmado en la cartera que hoy dirige Mariana Matranga, empezará a llenar casilleros estratégicos como la presidencia los entes reguladores (Enargas y Enre) y Cammesa, a cargo del despacho del mercado eléctrico mayorista. Aranguren tiene un organigrama completo en su cabeza. “Si no lo tuviera, sería una irresponsabilidad”, le respondió a un empresario que lo consultó en estos días.
En las últimas semanas mantuvo reuniones con especialistas de cada segmento del sector energético. María Tetamanti, directora comercial de Metrogas, que es propiedad de YPF, le brindó un pantallazo general del negocio de distribución y comercialización de gas. En esa tarea también colaboró Guillermo Cánovas, gerente de Recursos Humanos de Transportadora Gas del Norte (TGN), que opera la red de gasoductos en la región centro-norte del país.